
La competencia reunió a corredores de distintas localidades y tuvo como ganador de la categoría Pro a Emiliano Pérez. La incorporación de un recorrido urbano fue una de las novedades de esta edición, que volvió a poner a Luis Beltrán en el centro de la escena del ciclismo regional.
La quinta edición de la Vuelta a Beltrán cerró con un balance altamente positivo, luego de reunir durante el fin de semana a aproximadamente 118 ciclistas que participaron de una competencia que continúa consolidándose dentro del calendario deportivo de la región.
Uno de los organizadores, Denis Neira, destacó especialmente la convocatoria alcanzada y consideró que el número de participantes adquiere mayor relevancia teniendo en cuenta las dificultades económicas actuales, la situación que atraviesa el ciclismo y la necesidad de contar con circuitos adecuados para el desarrollo de la actividad.
Emiliano Pérez se quedó con la categoría Pro
En la categoría Pro, destinada a los ciclistas de mayor nivel competitivo y de categoría Elite, el triunfo fue para Emiliano Pérez, quien se impuso en una definición que tuvo también como protagonistas a corredores de distintas localidades.
El segundo puesto quedó en manos de Gerardo Valentini, mientras que Tiago Mayer, representante de Viedma, completó el podio.
En las posiciones siguientes finalizaron Juan Cruz Sosa, en el cuarto lugar, y Víctor Colman, de General Conesa, quien ocupó la quinta posición.
Un circuito de aproximadamente 62 kilómetros
La competencia contó con un recorrido aproximado de 62 kilómetros, dividido en vueltas de entre 32 y 33 kilómetros.
Para la categoría competitiva, la organización introdujo modificaciones en el trazado con el objetivo de favorecer el desgranamiento del pelotón y reducir los riesgos de caídas, buscando combinar exigencia deportiva con mayores condiciones de seguridad para los participantes.
La planificación del circuito fue uno de los aspectos centrales para garantizar el desarrollo de una competencia que reunió a ciclistas de diferentes niveles y procedencias.
La ciudad también fue parte de la carrera
Una de las principales novedades de esta quinta edición fue la incorporación de un recorrido urbano, que permitió que los ciclistas atravesaran distintos sectores céntricos de Luis Beltrán.
El trazado incluyó las avenidas Champleaux, Roca y Avellaneda, llevando el espectáculo deportivo al corazón de la localidad y generando un atractivo adicional tanto para los corredores como para el público.
La presencia de la competencia en las calles permitió además acercar el ciclismo a los vecinos y convertir a distintos sectores de la ciudad en parte del escenario de la Vuelta.
Reconocimiento al trabajo conjunto
Desde la organización destacaron el acompañamiento recibido de la Municipalidad de Luis Beltrán, así como el trabajo del equipo encabezado por Betina Contanzo.
También hubo un reconocimiento especial para la Policía, personal de seguridad, inspectores y todas las personas que participaron del operativo, cuyo trabajo permitió garantizar el desarrollo de la competencia.
La organización resaltó que una prueba de estas características requiere necesariamente de un importante despliegue humano y logístico, especialmente cuando el circuito atraviesa sectores urbanos.
El desafío de seguir creciendo
Con una convocatoria cercana a los 120 participantes, la quinta edición dejó buenas sensaciones entre los organizadores y renovó las expectativas para el futuro.
Consultado sobre la posibilidad de realizar una nueva competencia antes de finalizar el año, Neira prefirió mantener la cautela y señaló que por el momento el objetivo es disfrutar el resultado alcanzado y comenzar a proyectar una sexta edición de la Vuelta a Beltrán.
La quinta edición volvió a demostrar que el ciclismo tiene un lugar importante dentro de la agenda deportiva del Valle Medio. Con corredores, organización, instituciones y vecinos trabajando en conjunto, la Vuelta a Beltrán continúa creciendo y convirtiéndose en una cita esperada para los amantes de las dos ruedas de toda la región.