PRO RÍO NEGRO: INTERNAS, SOSPECHAS Y UNA CONDUCCIÓN EN DISPUTA

La interna del PRO en Río Negro dejó al descubierto algo más profundo que una simple competencia partidaria: expuso tensiones, desorden organizativo y una disputa de poder que pone en duda la solidez del espacio de cara al 2027.

El presidente del partido, Juan Martín, presentó su lista para ser reelegido apenas minutos antes del cierre formal, cumpliendo con los requisitos exigidos. Sin embargo, casi en simultáneo —a las 19:58— ingresó una segunda nómina encabezada por la legisladora Martina Lacour, aunque sin el respaldo en formato papel ni el cumplimiento de otras condiciones básicas.

La situación dejó en manos de la Junta Electoral una decisión clave: habilitar o no la competencia interna. Pero más allá de lo formal, lo que emerge es una señal de fragilidad institucional dentro del partido.

Uno de los puntos más graves gira en torno a la inclusión de Gastón Varela como vicepresidente en la lista de Lacour, pese a que el propio dirigente ya integra la lista oficialista. Varela negó haber prestado consentimiento y adelantó que realizará una presentación formal, denunciando posible usurpación de identidad y falsificación de firma. Un episodio que, de confirmarse, no solo sería irregular, sino también políticamente explosivo.

Desde el sector de Martín apuntan además contra la influencia del diputado Aníbal Tortoriello, a quien señalan como impulsor de la lista opositora. Las sospechas crecieron tras movimientos en redes sociales vinculadas al espacio, donde incluso se instaló la idea de una disputa por el control del sello partidario en la provincia, en referencia a la figura de Mauricio Macri.

Mientras tanto, la lista oficialista se presenta con una estructura consolidada: la legisladora Ofelia Stupenengo como vicepresidenta primera, el diputado Sergio Capozzi al frente de la Asamblea, y referentes como Flavia Boschi en la conducción, acompañados por una extensa nómina de vocales donde se encuentra la ex candidata a intendente de Choele Choel, Natalia Rodriguez.

Sin embargo, la cuestión de fondo no es quién ocupa qué lugar, sino hacia dónde va el PRO en Río Negro. La figura de Tortoriello sigue pesando, no solo por su caudal electoral —más de 130 mil votos en las últimas legislativas— sino por su ambición explícita: proyectarse hacia la gobernación en 2027.

El interrogante es inevitable: ¿el PRO rionegrino logrará alinearse con la estrategia nacional o quedará atrapado en disputas internas que debiliten su posicionamiento?

La resolución de la Junta Electoral marcará el primer paso. Si se valida una sola lista, el partido evitará la confrontación abierta, pero al costo de silenciar tensiones latentes. Si se habilita la interna del 17 de mayo, en cambio, el PRO deberá exponerse a una contienda que podría redefinir liderazgos… o profundizar fracturas.

En cualquiera de los escenarios, lo que queda claro es que el camino hacia 2027 ya comenzó, pero no precisamente con señales de orden ni cohesión.