
La política rionegrina atraviesa un momento de máxima tensión y la disputa ya no se libra únicamente en el territorio o en las urnas: también se juega en los medios y en la construcción del relato público.
En los últimos días, distintos portales provinciales replicaron de manera simultánea publicaciones que intentaron instalar un supuesto acuerdo político entre Aníbal Tortoriello y María Emilia Soria. La operatoria llamó la atención no solo por el contenido, sino también por la uniformidad: misma fotografía, títulos similares y un desarrollo prácticamente idéntico en varios medios digitales.
Para el entorno de Tortoriello, el objetivo es claro: desgastar políticamente a quien hoy aparece como uno de los dirigentes con mayor proyección hacia la gobernación de Río Negro.
El dirigente que más incomoda
La preocupación no sería casual. Tortoriello obtuvo más de 130 mil votos en la última elección provincial y mantiene niveles de conocimiento y valoración altos, especialmente por su paso como intendente de Cipolletti, donde cerró su gestión con superávit y obras que incluso sectores opositores reconocen como parte de una administración ordenada.
En un escenario donde el PRO provincial perdió volumen político frente al crecimiento de La Libertad Avanza, el exintendente cipoleño aparece hoy como uno de los pocos dirigentes opositores con capacidad real de disputar poder territorial.
Ese crecimiento coincide, además, con el deterioro estructural del PRO en Río Negro, que enfrenta internas, caída de afiliados y dificultades para sostener liderazgo territorial.
La interna del PRO y el papel de Murillo
En medio de esta crisis partidaria emerge la figura del legislador Juan Sebastián Murillo, quien impulsó públicamente las acusaciones sobre un supuesto acuerdo entre Tortoriello y el sorismo.
Lo paradójico es que Murillo dio sus primeros pasos políticos justamente de la mano de Tortoriello, aunque hoy se muestra completamente alineado con la conducción partidaria que encabeza Juan Martín.
Dentro del análisis político provincial, muchos interpretan esta ofensiva como parte de una estrategia defensiva del PRO para intentar recuperar centralidad frente a una figura que terminó desplazando electoralmente al espacio amarillo tradicional.
El desmentido de María Emilia Soria
Pero el dato que terminó debilitando aún más la narrativa instalada fue la propia palabra de María Emilia Soria.
La intendenta de General Roca fue categórica al negar cualquier acuerdo electoral con Tortoriello:
“Me arman operaciones de prensa, acuerdos con Tortoriello que no son ciertos. No hay ninguna alianza, no vamos a ir juntos a ninguna elección, tenemos miradas distintas en el plano nacional y eso obviamente nos pone en veredas distintas”.
Incluso, aunque reconoció que Tortoriello “fue muy buen intendente” en Cipolletti, aclaró:
“No tengo nada que ver con Aníbal o con el espacio del PRO o el espacio de Milei”.
Las declaraciones de Soria dejaron en evidencia una fuerte contradicción entre el discurso instalado mediáticamente y las definiciones públicas de los propios protagonistas políticos.
Medios, pauta y construcción de agenda
Otro de los focos de discusión es el rol del denominado “Grupo 360 Medios”, integrado por portales como El Cordillerano, AN Roca, NoticiasNet y 7 en Punto, señalados en distintos sectores políticos por mantener vínculos publicitarios y de difusión con el gobierno provincial de Alberto Weretilneck.
La difusión coordinada de la misma noticia reavivó las críticas sobre una posible funcionalidad comunicacional orientada a construir escenarios políticos favorables al oficialismo.
De hecho, el senador Martín Soria llegó a afirmar días atrás que “Río Negro está fundido pero compra medios de comunicación”, en referencia directa al manejo de pauta y comunicación oficial.
Un tablero que se reconfigura
Mientras tanto, la propia María Emilia Soria dejó definiciones que muestran diferencias profundas tanto con el oficialismo provincial como con el gobierno nacional.
La intendenta cuestionó el modelo económico vinculado exclusivamente a Vaca Muerta:
“No creo en este proyecto de apostar 100% a ser el furgón de cola de Vaca Muerta”.
Y agregó que Río Negro necesita diversificar su matriz productiva sin abandonar sectores históricos como la fruticultura, la pesca o la producción regional.
En paralelo, también advirtió sobre el adelantamiento de la campaña electoral y el clima político creciente:
“Es alarmante cómo se aceleró la campaña provincial”.
La verdadera disputa
Detrás de las operaciones cruzadas, las internas partidarias y las versiones instaladas, comienza a emerger una discusión más profunda: quién logrará liderar la oposición real en Río Negro hacia 2027.
Y allí aparece una certeza política cada vez más evidente:
La figura de Tortoriello incomoda. No solo al oficialismo provincial, sino también a sectores del PRO que ven cómo el espacio perdió centralidad mientras otros dirigentes comenzaron a capitalizar el voto opositor y el desgaste de las estructuras tradicionales.
La campaña, aunque falten años para las urnas, ya empezó. Y en Río Negro, la pelea por el relato parece tan importante como la pelea por los votos.