
El Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Río Negro rechazó el recurso de queja presentado por la querella en la causa conocida como “Solano II”, dejando firme la condena contra el policía Walter Raúl Echegaray por el delito de vejaciones y ratificando, además, las absoluciones de los efectivos Cristian Gustavo Toledo y Ceferino Sebastián Muñoz.
La resolución pone fin a las instancias ordinarias de revisión dentro del ámbito provincial en el segundo proceso judicial vinculado con la desaparición de Daniel Solano, el trabajador salteño visto por última vez en noviembre de 2011 en Choele Choel.
El fallo del Superior Tribunal
En su resolución, el máximo tribunal rionegrino sostuvo que el recurso presentado por la querella no cumplía con los requisitos formales exigidos por la legislación vigente y que no logró demostrar la supuesta arbitrariedad del fallo dictado anteriormente por el Tribunal de Impugnación.
Los jueces señalaron que los cuestionamientos formulados se limitaban a expresar una disconformidad con la valoración de las pruebas realizada por los tribunales inferiores, sin aportar fundamentos suficientes que justificaran una nueva revisión.
Para el STJ, los argumentos expuestos constituían una “mera discrepancia subjetiva” respecto de la sentencia ya dictada.
Quedó firme la condena de Echegaray
Con esta decisión quedó firme la condena impuesta a Walter Raúl Echegaray, quien fue encontrado culpable del delito de vejaciones por su participación en la detención abusiva de Daniel Solano ocurrida a la salida del boliche Macuba Megadisco.
La pena establecida es de dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional, además de una inhabilitación especial por cinco años para desempeñar funciones vinculadas a la seguridad o portar armas.
Durante el juicio quedó acreditado que Echegaray participó de las agresiones sufridas por Solano durante su detención.
No obstante, fue absuelto del delito de homicidio agravado como partícipe necesario, ya que el tribunal consideró que no existían pruebas suficientes para acreditar que conociera el plan que derivó en la desaparición del trabajador.
Ratificaron las absoluciones
El Superior Tribunal también confirmó las absoluciones de Cristian Gustavo Toledo y Ceferino Sebastián Muñoz, quienes habían llegado a juicio acusados por presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público y encubrimiento agravado.
Los magistrados entendieron que no se reunieron pruebas suficientes para demostrar que ambos policías hubieran conocido o participado de una maniobra destinada a ocultar el destino de Daniel Solano, por lo que correspondía aplicar el principio de la duda en favor de los imputados.
Un caso que marcó a Río Negro
Daniel Solano desapareció el 5 de noviembre de 2011 luego de denunciar presuntas irregularidades laborales mientras trabajaba como cosechero temporario en el Valle Medio.
Su desaparición dio origen a una de las investigaciones por violencia institucional más importantes de la historia reciente de Río Negro.
En 2018, siete policías fueron condenados a prisión perpetua por el homicidio del joven, en una sentencia que marcó un precedente en materia de responsabilidad estatal.
Con el fallo del Superior Tribunal de Justicia, la sentencia de la causa Solano II quedó firme en la jurisdicción provincial. No obstante, la querella aún conserva la posibilidad de presentar un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que será la última instancia judicial disponible para intentar revertir la resolución.