
El Gobierno provincial presentó el proyecto que ratifica el acuerdo firmado con Nación, declara la Emergencia Vial por un año y habilita la búsqueda de financiamiento externo para comenzar con las obras. El debate ahora queda en manos de la Legislatura.
El Gobierno de Río Negro envió este miércoles a la Legislatura provincial el proyecto de ley que busca formalizar el traspaso de las rutas nacionales 22 y 151 a la órbita provincial. La iniciativa deberá ser analizada y aprobada por los legisladores para que el acuerdo firmado entre el gobernador Alberto Weretilneck, el jefe de Gabinete nacional Diego Santilli y el ministro de Economía Luis Caputo pueda avanzar.
El proyecto no se limita a ratificar el convenio. También establece un paquete de medidas que incluye la declaración de Emergencia Vial Provincial sobre ambos corredores y la autorización para gestionar un crédito de hasta US$60 millones destinado a financiar las primeras intervenciones.
La propuesta incorpora además el proceso de transferencia progresiva de la operación del Tren del Valle a la Provincia.
El traspaso será progresivo
De acuerdo con el proyecto, la incorporación de las rutas nacionales al sistema vial provincial no se producirá de manera inmediata sobre todos los kilómetros.
El traspaso se realizará mediante convenios específicos y actas de toma de posesión, a medida que cada tramo se encuentre en condiciones de ser transferido.
Esto implica que Río Negro asumirá progresivamente las responsabilidades de administración, mantenimiento y ejecución de obras sobre los sectores que vayan quedando bajo jurisdicción provincial.
Emergencia vial por un año
Uno de los puntos centrales del proyecto es la declaración de la Emergencia Vial Provincial para las rutas 22 y 151 en toda su extensión dentro del territorio rionegrino.
La emergencia tendrá una duración inicial de un año desde la publicación de la ley, con posibilidad de ser prorrogada por otro período igual.
La autoridad de aplicación será Vialidad Rionegrina, que quedará facultada para ejecutar obras urgentes de reparación, mantenimiento, señalización, repavimentación y mejoramiento de los corredores.
Desde el Gobierno provincial sostienen que la emergencia apunta a reducir los tiempos administrativos necesarios para intervenir sobre los sectores considerados de mayor riesgo.
Sin embargo, el mecanismo deberá mantener controles y mecanismos de publicidad, con responsabilidades definidas y procedimientos que permitan conocer las intervenciones realizadas.
El punto clave: US$60 millones
El tercer eje de la iniciativa probablemente será uno de los aspectos que mayor debate genere en la Legislatura.
El Ejecutivo solicita autorización para gestionar un financiamiento externo de hasta 60 millones de dólares, a través de FONPLATA u otras fuentes de crédito internacional.
Los recursos estarían destinados a las primeras obras de recuperación de los sectores más deteriorados de las rutas 22 y 151.
El financiamiento también contempla la realización de estudios de preinversión, destinados a determinar las futuras etapas de recuperación y analizar cuál será el modelo más conveniente para cada corredor.
De esta manera, la Provincia busca contar con recursos para una primera etapa mientras diseña un esquema de intervención de mayor alcance.
Una decisión que ahora deberá discutir la Legislatura
El envío del proyecto abre formalmente una nueva etapa en la discusión sobre el futuro de dos de los corredores viales más importantes de Río Negro.
Durante años, el deterioro de las rutas 22 y 151 generó reclamos de vecinos, transportistas, productores y municipios. Ahora, con el traspaso acordado con Nación, Río Negro tendrá mayores responsabilidades, pero también deberá definir cómo financiará y sostendrá el mantenimiento de las rutas.
La autorización para endeudarse por hasta US$60 millones coloca a los legisladores frente a una decisión que va más allá de la aprobación del convenio: deberán evaluar las condiciones del crédito, el destino de los fondos, las obras prioritarias y el impacto que tendrá el nuevo esquema sobre las cuentas provinciales.
El proyecto ya está en la Legislatura.
Ahora comienza el debate político sobre cuánto costará recuperar las rutas, quién pagará la recuperación y cuál será el modelo que Río Negro utilizará para mantenerlas en el futuro.