Soria amplía su armado hacia 2027: la foto con Pesatti abre un nuevo escenario frente a Weretilneck

La intendenta de General Roca busca construir una propuesta que trascienda al peronismo. El encuentro de más de dos horas con Pedro Pesatti suma una señal política de peso. Hoy, una encuesta ubica a Weretilneck siete puntos arriba de Soria, pero también muestra un escenario abierto y un 30% de indecisos.

RÍO NEGRO | EL MENTOR DIGITAL

La carrera hacia la Gobernación de Río Negro en 2027 empieza a mostrar movimientos cada vez más concretos. María Emilia Soria ya no parece concentrar su estrategia solamente en ordenar al peronismo: la intendenta de General Roca busca ampliar la construcción hacia otros sectores políticos y territoriales.

La reunión que mantuvo con el vicegobernador Pedro Pesatti en Viedma es, hasta ahora, una de las señales más fuertes de ese proceso.

El encuentro se extendió durante más de dos horas y, posteriormente, Pesatti publicó una fotografía junto a Soria acompañada por un extenso mensaje en el que habló de coincidencias políticas, económicas y sobre el modelo de desarrollo que debería seguir Río Negro.

No hubo anuncio de una alianza electoral ni de una incorporación formal de Pesatti al espacio de Soria. Pero la foto, el contenido del mensaje y el momento político en que se produce difícilmente puedan pasar inadvertidos.

Soria: “Solo con el peronismo no alcanza”

Un día antes del encuentro con Pesatti, Soria había encabezado en Viedma una reunión con militantes y dirigentes del peronismo.

Allí planteó abiertamente la necesidad de construir una propuesta más amplia de cara a 2027 y sostuvo que “solo con el peronismo no alcanza”.

La intendenta llamó a sumar sectores políticos, sindicales, productivos, sociales, educativos y comunitarios que compartan una determinada visión sobre el futuro de la provincia.

La definición adquiere otra dimensión después de la reunión con Pesatti.

Porque el vicegobernador representa algo que el peronismo por sí solo no tiene: un vínculo político con sectores que durante años formaron parte de Juntos Somos Río Negro y una referencia territorial fuerte en Viedma y la zona Atlántica.

¿Cuánto le saca Soria a Weretilneck?

Los números conocidos hasta ahora permiten dimensionar el punto de partida.

Una encuesta de Ricardo Vignoni, realizada durante agosto sobre 5.300 entrevistas presenciales en toda la provincia, ubicó a Alberto Weretilneck siete puntos por encima de María Emilia Soria en intención de voto para gobernador.

El mismo estudio señaló que Weretilneck aventaja en 15 puntos a Aníbal Tortoriello y que ninguno de los principales nombres supera el 30%. El dato más significativo es el volumen de indecisos, cercano al 30%.

Es decir: hoy Soria parte detrás de Weretilneck por siete puntos en esa medición, pero la distancia está lejos de representar una fotografía cerrada de la elección.

La encuesta fue realizada varios meses antes de los comicios y el escenario político continúa modificándose.

Además, otra medición realizada en julio por PoliTech había mostrado un escenario diferente cuando se preguntó por fuerzas políticas: JSRN aparecía con 21,48%, mientras que el PJ registraba 22,16% y La Libertad Avanza 25,05%. Esto evidencia que la fotografía cambia según se mida candidato o espacio político.

¿Cuánto le suma Pesatti?

Esta es quizás la pregunta política más interesante después de la fotografía.

Y la respuesta, por ahora, es: no se puede determinar con una cifra seria.

No existe una encuesta reciente que haya medido específicamente cuánto cambiaría la intención de voto de Soria si Pesatti se incorporara formalmente a su espacio.

Sí existen antecedentes que muestran que Pesatti posee un nivel de conocimiento y valoración propio.

Un estudio de Vignoni publicado en 2024 lo ubicaba como uno de los dirigentes con mejor imagen provincial, aunque también señalaba un importante nivel de desconocimiento.

Una medición de 2025 de PAR Consultores había registrado, además, un 33% de respuestas favorables a la pregunta sobre si votarían a Pesatti, frente a un 38% que manifestó que no lo votaría y un 25% que no sabía. Pero se trata de una medición anterior y de una pregunta distinta, por lo que no corresponde sumar ese 33% directamente a Soria.

El dato político, entonces, no está en una cantidad de puntos que todavía nadie puede demostrar.

Está en qué electorado podría representar Pesatti dentro de una construcción más amplia.

Del oficialismo hacia una alternativa

Pesatti continúa siendo formalmente vicegobernador, pero su relación política con el oficialismo provincial viene atravesando un proceso de distanciamiento.

En su mensaje posterior al encuentro con Soria, cuestionó el rumbo del gobierno nacional y planteó una agenda provincial basada en la diversificación productiva, el desarrollo de INVAP, la fruticultura, el turismo, el IDEVI, las nuevas áreas bajo riego y la necesidad de vincular la actividad energética con empleo y desarrollo territorial.

También habló de recuperar una concepción de equilibrio entre las diferentes regiones de Río Negro, mencionando como referencia histórica a los exgobernadores Edgardo Castello y Mario Franco.

Ese planteo tiene una lectura política evidente: no se limita a cuestionar una medida puntual del Gobierno provincial, sino que propone discutir qué modelo de provincia debería construirse hacia adelante.

El desafío de Soria: convertir nombres en territorio

Soria tiene hoy una fortaleza evidente: gobierna General Roca, una de las ciudades más importantes de Río Negro, y ya lanzó públicamente su candidatura.

Pero también enfrenta un desafío: transformar esa fortaleza territorial en una construcción provincial capaz de atravesar las fronteras tradicionales del peronismo.

Ahí aparece Pesatti.

La incorporación de dirigentes provenientes de otros espacios podría permitirle a Soria ampliar su radio político, particularmente hacia sectores que no necesariamente se identifican con el PJ pero que mantienen diferencias con el rumbo de Juntos Somos Río Negro o con determinadas políticas nacionales.

La propia Soria parece haber entendido esa necesidad.

Por eso su discurso comenzó a hablar menos de una candidatura estrictamente peronista y más de una construcción amplia para gobernar Río Negro.

Una foto que incomoda al oficialismo

La imagen de Soria y Pesatti tiene además un componente simbólico.

Pesatti llegó a la Vicegobernación como parte del esquema de Juntos Somos Río Negro. Soria representa actualmente una de las principales figuras opositoras al oficialismo provincial.

Que ambos aparezcan juntos, hablando de un proyecto provincial y haciendo públicas sus coincidencias, constituye una señal política que inevitablemente impacta sobre el tablero de JSRN.

Pero todavía existe una diferencia entre una señal política y un acuerdo electoral.

Hasta ahora, el encuentro demuestra diálogo, coincidencias y disposición a conversar. No demuestra todavía una fórmula, una alianza electoral ni una definición partidaria de Pesatti.

El verdadero problema para todos: los indecisos

El dato más importante de la encuesta de Vignoni quizás no sea la ventaja de siete puntos de Weretilneck sobre Soria.

Es el 30% de indecisos.

Ese volumen muestra que una parte significativa del electorado todavía no tiene definido su voto y que las alianzas, los candidatos, las propuestas y las identidades políticas pueden modificar el escenario durante los próximos meses.

Por eso, la pregunta no es solamente cuánto mide hoy Soria o cuánto mide Weretilneck.

La discusión comienza a ser quién logra construir una propuesta capaz de representar a quienes todavía no eligieron.

Soria busca una mayoría más allá del PJ

La foto de Viedma puede leerse entonces como parte de una estrategia más amplia.

Soria busca consolidar al peronismo, pero al mismo tiempo abrir la puerta a dirigentes provenientes de otros espacios. Pesatti, por su parte, hizo público un conjunto de coincidencias con la intendenta, aunque evitó presentar el encuentro como un acuerdo electoral.

El camino hacia 2027 recién comienza a definirse.

Hoy, los números disponibles muestran a Weretilneck siete puntos por encima de Soria en una medición provincial, pero también muestran una elección abierta, sin candidatos por encima del 30% y con un importante volumen de indecisos.

Y si algo demuestra la foto de Soria y Pesatti es que el tablero político rionegrino todavía está lejos de quedar cerrado.

La pregunta que queda instalada es otra:

¿Puede Soria transformar una construcción peronista ampliada en una verdadera alternativa provincial?

La respuesta no la dará una fotografía.

La darán el territorio, los acuerdos, las propuestas y, finalmente, los votos.