
Desde Choele Choel hacia el escenario nacional de la esculturaHay historias que no comienzan en una academia, ni detrás de un título, ni en un taller perfectamente equipado. Comienzan con una inquietud, con una herramienta entre las manos y con la necesidad de transformar aquello que otros descartan en algo capaz de contar una historia.La trayectoria de Eric Griffiths, escultor autodidacta de Choele Choel, pertenece a esas historias.
Su camino artístico nació hace aproximadamente una década, cuando comenzó a trabajar en la realización de un busto de Manuel Belgrano. Aquella experiencia marcó un punto de partida que, con el paso de los años, se transformó en una búsqueda artística propia: hacer del hierro un lenguaje.
No se trata simplemente de soldar, cortar o ensamblar metales. En la obra de Griffiths hay una decisión estética y también una mirada sobre el territorio. Varillas, chapas, engranajes, tuercas, piezas mecánicas y materiales recuperados dejan de ser elementos destinados al descarte para convertirse en animales, figuras humanas, peces, aves y formas vinculadas con la naturaleza y la identidad patagónica.
Es, en cierto modo, una conversación entre dos mundos: la dureza del hierro y la sensibilidad del artista.
—DE LA AUTODIDAXIA A UN LENGUAJE PROPIO
Hay una frase que resume buena parte de su recorrido:> “No tengo estudios de arte, tengo pasión.
”La frase no busca negar el valor de la formación. Por el contrario, permite comprender otro aspecto de la creación artística: el aprendizaje que surge de la práctica, de la observación, del error, de la experimentación y de la perseverancia.
Griffiths construyó su oficio trabajando.Cada pieza parece contener una parte de ese aprendizaje. La soldadura, el corte, el conformado, el ensamblado y la terminación manual son herramientas técnicas, pero detrás de ellas existe una búsqueda más profunda: descubrir qué puede decir un material cuando deja de cumplir la función para la que fue creado.
Y allí aparece uno de los aspectos más interesantes de su producción: la reutilización.Una pieza mecánica puede haber sido diseñada para formar parte de una máquina. Una chapa pudo haber pertenecido a una estructura. Un engranaje pudo haber quedado inutilizado. En manos del escultor, esos objetos adquieren otra posibilidad.
El hierro deja de ser solamente hierro.Se transforma en memoria, movimiento, paisaje y expresión.
—LA PATAGONIA COMO PARTE DE LA OBRA
La identidad territorial atraviesa su producción.
Choele Choel, el Valle Medio y la Patagonia no aparecen necesariamente como una postal. Aparecen como una sensibilidad: la fauna, los paisajes, las formas naturales, la vida rural, los materiales industriales y aquello que forma parte de la experiencia cotidiana.
En ese sentido, la obra de Eric Griffiths también puede leerse como una forma de patrimonio cultural contemporáneo.
Porque el patrimonio no está solamente en los edificios históricos o en los monumentos. También está en las personas que, desde sus propios lugares, construyen nuevas maneras de representar aquello que somos.
Una escultura hecha con hierro recuperado puede hablar tanto del pasado industrial como de la naturaleza. Puede recordar que vivimos en una región donde conviven el trabajo, la producción, el río, las bardas, los animales y una enorme relación cotidiana con los materiales y objetos que nos rodean.
—UN ARTISTA DE CHOELE CHOEL EN EL ENCUENTRO NACIONAL DE ESCULTORES
Esta trayectoria acaba de alcanzar un nuevo capítulo.
Eric Griffiths fue seleccionado para participar del Encuentro Nacional de Escultores Villa María 2026, desarrollado en la ciudad cordobesa del 21 al 26 de septiembre, una propuesta que reúne artistas de distintos puntos del país alrededor de la producción escultórica en vivo.
La programación contempla seis días de producción en vivo, permitiendo que el público pueda observar el proceso de creación y no solamente contemplar la obra terminada.
Entre los artistas seleccionados para esta edición figuran representantes de distintas provincias, entre ellos Diego Gutiérrez, de Unquillo; Luis Mac Farling, de Salta; Roberto Svanotti, de Villa Cerro Azul; Juan Sebastián Molina, de Villa María; y Eric Griffiths, de Choele Choel, Río Negro.
La presencia de Griffiths significa, por lo tanto, algo más que una participación individual.
Choele Choel está presente en un encuentro de alcance nacional a través de uno de sus artistas.Y eso merece ser mirado.
—EL VALOR DE LLEGAR DESDE EL INTERIOR
Muchas veces el reconocimiento artístico parece concentrarse en los grandes centros urbanos. Las oportunidades, los espacios de exposición, los circuitos culturales y los encuentros nacionales suelen desarrollarse lejos de las pequeñas localidades.
Por eso, cuando un artista nacido o formado en una comunidad del interior logra ingresar a esos espacios, el hecho adquiere una dimensión colectiva.
Eric Griffiths no llega a Villa María solamente con sus herramientas.
Lleva consigo una historia construida en Choele Choel.
Lleva los materiales con los que aprendió.
Lleva sus búsquedas.Lleva una manera de mirar.Y, de alguna manera, lleva también el nombre de nuestra región.
La participación en un encuentro nacional no debería ser entendida solamente como un reconocimiento individual. También puede convertirse en una oportunidad para que una comunidad vuelva la mirada hacia sus propios artistas y se pregunte cuántas historias creativas existen todavía esperando un espacio.
—DEL TALLER AL ESPACIO PÚBLICO
Uno de los grandes valores de este tipo de encuentros es que modifican la relación tradicional entre artista y espectador.
El público no recibe únicamente una obra terminada.
Ve cómo nace.
Observa cómo un trozo de metal comienza a adquirir una forma. Ve las herramientas, la soldadura, las decisiones, los errores y las correcciones. Comprende que detrás de una escultura existe tiempo.
Mucho tiempo.Y quizás allí aparezca una enseñanza que trasciende al arte: crear también es insistir.La trayectoria de Griffiths permite pensar justamente en eso.
No siempre es necesario comenzar con todas las condiciones ideales. A veces una carrera artística comienza con una primera obra, continúa con otra, después con otra, y lentamente encuentra una identidad.
El talento puede abrir una puerta.Pero la perseverancia es la que permite atravesarla.
—EL HIERRO COMO METÁFORA
Quizás el material elegido por Griffiths también pueda funcionar como una metáfora de su propio recorrido.
El hierro es duro.Pero puede transformarse.
Necesita calor, fuerza, herramientas y paciencia.Puede ser cortado, unido, doblado, ensamblado y convertido en algo completamente diferente de aquello que originalmente era.
Algo similar ocurre con las trayectorias humanas.
Una persona puede comenzar sin formación académica específica, desde un pequeño taller, experimentando y aprendiendo por sí misma. Pero con trabajo sostenido puede construir una identidad y encontrar un lugar dentro de un escenario mucho más amplio.
Por eso la historia de Eric Griffiths no debería ser contada solamente como la historia de un escultor que llegó a un encuentro nacional.
Es también la historia de un oficio que se convirtió en vocación y de una vocación que comenzó a encontrar reconocimiento más allá de las fronteras de su localidad.

—UNA INVITACIÓN A MIRAR A NUESTROS ARTISTAS
Desde El Mentor Digital creemos que estas historias merecen ser contadas.
No solamente porque representan un motivo de orgullo para Choele Choel, sino porque ponen sobre la mesa una pregunta necesaria:
¿cuánto valor cultural existe en nuestras comunidades que todavía no hemos aprendido a mirar?
Eric Griffiths demuestra que el arte también puede surgir de un taller, de una pieza recuperada, de una herramienta, de una idea persistente.Y demuestra algo todavía más importante:
que desde una localidad del Valle Medio también se puede construir una obra capaz de dialogar con artistas de todo el país.
Hoy, mientras suelda, corta y transforma hierro en Villa María, hay una parte de Choele Choel que también está allí.
No como espectadora.
Como protagonista.
Eric Griffiths | Escultor en hierro
Choele Choel – Río Negro – Patagonia Argentina
Seis días de producción en vivo. Un artista. Un material. Una historia que continúa transformándose.