La última de Leo

El día que todos los argentinos y argentinas esperábamos que nunca llegara está a horas de hacerse realidad. A partir de las 20, en un estadio donde no quepan dudas que va a estar colmado como es el Monumental de Buenos Aires, el seleccionado argentino se enfrentará a la selección de Benín.

Lionel Andrés Messi Cuccittini partió muy joven de la Argentina y, cuando regresó, lo hizo cargado de alegrías. No solo vistió la camiseta de todos los argentinos, sino que también dejó su huella en cada club en el que jugó, demostrando la belleza del fútbol y su capacidad para movilizar miles de pasiones a lo largo y a lo ancho del planeta.

En un comienzo, no parecía ser profeta en su propia tierra. Sin embargo, supo silenciar a quienes necesitaban volver a sentir aquello que alguna vez vivieron con la Selección, como sucedía durante la época de Diego Maradona. Y desde arriba, seguramente, tampoco se perderá este momento.

No hay lugar en el mundo donde no resuene el número 10 de Messi. Su nombre se convirtió en un símbolo de resiliencia y está presente en cada camiseta, desde las de las grandes marcas hasta aquellas que podemos comprarle a cualquier hijo de vecino. Porque, ¿cómo no tener una camiseta de Messi? Y, mejor aún, ¿cómo no tener la 10 de la Selección con su nombre? Una camiseta que muchos seguramente se resisten a lavar durante todo un Mundial o una Copa América.

El mundo se detendrá durante mucho más de 90 minutos para mirar, acompañar y despedir a Leo en su último partido con la Selección argentina. Y enfrente habrá un rival que, más que intentar frenarlo, van a disfrutarlo.

Porque algunas despedidas no son solamente el final de una etapa. Son también la posibilidad de detener el tiempo, mirar hacia atrás y comprender que fuimos contemporáneos de alguien que hizo historia.

Y esta vez, como tantas otras, todos miraremos al 10.