Estudiantes, docentes, gremios y vecinos se movilizaron en el Valle Medio en el marco de la quinta Marcha Federal Universitaria. Mientras en Buenos Aires se registraban incidentes frente al Congreso, en Choele Choel la jornada se desarrolló con una convocatoria tranquila, aunque atravesada por la preocupación ante el desfinanciamiento de las universidades y de las instituciones públicas.
Una movilización en defensa de la universidad pública
Mientras en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se desarrollaba la quinta Marcha Federal Universitaria, con una jornada marcada por la tensión y la represión, en el corazón del departamento Avellaneda la convocatoria tuvo otras características. Con una modalidad sobria y sin mayores estridencias, estudiantes autoconvocados de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), el Instituto de Formación Docente Continua (IFDC) y el Centro de Especialización en Asuntos Económicos Regionales (CEAER) se movilizaron junto a docentes universitarios, representantes de los gremios ATE, UNTER y ASSPUR, y vecinos de la comunidad.
La concentración tuvo lugar en Choele Choel, sobre la avenida Avellaneda, con un recorrido de ida y vuelta hasta la Plaza de las Banderas, punto de inicio y finalización de la jornada.
Durante la movilización, los participantes siguieron de cerca lo que ocurría en la capital del país. La falta de quórum en el Congreso y la represión con gases lacrimógenos frente al edificio legislativo marcaron el desarrollo de una jornada que, aunque se vivió de manera diferente en el Valle Medio, estuvo atravesada por el mismo reclamo: garantizar el financiamiento de la educación universitaria.
En este contexto, el pedido para que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario continúa vigente, mientras persisten las diferencias entre el Gobierno nacional y los sectores académicos y sindicales. Las movilizaciones se mantienen como una de las principales herramientas de reclamo ante la falta de respuestas a las demandas del sistema educativo.

Laura Ortíz: “Vamos a seguir organizándonos”
Luego de la marcha, Laura Ortíz, secretaria general de UNTER en Río Negro, se refirió al significado de esta nueva jornada de movilización y sostuvo que los sectores educativos y sindicales mantendrán sus reclamos frente a las políticas del Gobierno nacional.
“Es una jornada especial. Ya venimos reclamando y esta es la quinta marcha, pero el Gobierno nacional no afloja. Nosotros somos los que menos vamos a aflojar: vamos a seguir dando pelea, convocándonos y organizándonos”, expresó.
En esa línea, Ortíz consideró que la defensa de la universidad pública debe formar parte de una lucha más amplia por los derechos sociales. “Hay que seguir organizándonos en la calle, defendiendo la universidad, nuestras tierras, la educación pública y la salud pública”, manifestó.
Asimismo, cuestionó las medidas impulsadas por la administración de Javier Milei y señaló que, desde su perspectiva, es necesario avanzar contra el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), al que definió como “el piso de todo esto”. También apuntó contra los gobernadores que acompañan las políticas de ajuste y consideró que esas decisiones repercuten sobre los derechos de la población.
El rol de la oposición y la falta de quórum en el Congreso
La dirigente sindical también se refirió a la distancia que, a su entender, existe entre las movilizaciones sociales y las respuestas de una parte de la dirigencia política. En particular, cuestionó la falta de quórum en el Congreso en una jornada en la que miles de personas salieron a las calles en distintos puntos del país.
“Claramente hay arreglos y convenios hacia el interior de la política, además de una falta de compromiso. Estamos cerca del año electoral y, obviamente, eso los condiciona”, afirmó.
Para Ortíz, una parte importante de la dirigencia debería acompañar de manera más activa las convocatorias sociales. En ese sentido, sostuvo que quienes aspiran a ocupar cargos públicos deben posicionarse junto a la ciudadanía y respaldar las demandas vinculadas con la defensa de los derechos.
La preocupación por la matrícula y la continuidad educativa
Otro de los ejes abordados fue la situación de los estudiantes y las dificultades que atraviesan para sostener sus trayectorias educativas, tanto en las universidades como en los institutos de formación docente y las escuelas secundarias.
Al respecto, Ortíz planteó la necesidad de trabajar sobre las problemáticas que afectan el acceso y la permanencia en el sistema educativo. También manifestó su preocupación por las propuestas vinculadas con la denominada libertad educativa, que, según su interpretación, podrían representar una amenaza para la educación pública.
“Este Gobierno nos quiere ignorantes, que no seamos pensadores críticos ni que nos organicemos. Por eso también vino a atacar lo que tiene que ver con los sindicatos”, expresó.
Frente a este escenario, destacó la importancia de fortalecer la organización colectiva y señaló que comienza a observarse un mayor movimiento entre los estudiantes. Como referencia, mencionó las protestas en Francia en defensa de la educación y sostuvo que es necesario continuar impulsando acciones desde las bases para sostener los reclamos.
Infraestructura escolar y desafíos para el sistema educativo
Más allá del financiamiento universitario, la situación de la infraestructura educativa en Río Negro constituye otra de las preocupaciones que atraviesan a las comunidades educativas. Durante distintas movilizaciones realizadas en la provincia, los reclamos por el estado edilicio de los establecimientos ocuparon un lugar destacado.
Las dificultades de mantenimiento y las demandas por mejores condiciones en los edificios escolares forman parte de una problemática que requiere respuestas. En ese marco, el debate sobre el futuro de la educación no se limita a las universidades, sino que también alcanza a los institutos de formación docente y a las escuelas de los distintos niveles.
La continuidad de estos reclamos vuelve a poner en discusión las condiciones necesarias para garantizar el derecho a la educación y el funcionamiento adecuado de las instituciones públicas.
Una discusión que trasciende el financiamiento
La defensa de la universidad pública se inscribe en una discusión más amplia sobre el papel de la educación superior en la sociedad argentina. En ese sentido, una de las consignas que sintetizó el posicionamiento de los sectores movilizados fue: “No es contra Milei, es en contra de todos los que piensan que la educación superior es un curro y por eso justifican que hay que desfinanciarla”.
La gratuidad universitaria en Argentina tiene un antecedente histórico central en el Decreto N.º 29.337, firmado en 1949 durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón, que estableció la supresión de los aranceles universitarios. La medida significó un paso fundamental para ampliar el acceso a la educación superior, especialmente para los sectores trabajadores.
A más de siete décadas de aquel antecedente, el financiamiento universitario continúa en el centro del debate público. La quinta Marcha Federal Universitaria volvió a expresar esa disputa en las calles y, en Choele Choel, reunió a estudiantes, docentes, organizaciones sindicales y vecinos en defensa de la educación pública.