ENCUESTA 2027 | MILEI LIDERA LA INTENCIÓN DE VOTO, PERO EL 57,5% PREFIERE UN CAMBIO DE GOBIERNO

Un relevamiento nacional de CB Global Data ubica al Presidente con el 27,1% de intención de voto en un escenario de primera vuelta, seguido por Axel Kicillof con el 16,5%. Sin embargo, el dato político central es que casi seis de cada diez consultados quieren un cambio de Gobierno. En un eventual balotaje entre ambos dirigentes, la diferencia se reduce a 2,4 puntos porcentuales.

El escenario electoral rumbo a las elecciones presidenciales de 2027 presenta señales contrapuestas para Javier Milei. Aunque el Presidente encabeza la intención de voto en una encuesta nacional de CB Global Data, la mayoría de los consultados manifiesta su preferencia por un cambio de Gobierno.

Según el relevamiento, realizado entre el 21 y el 25 de octubre sobre una muestra de 1.151 personas, el 57,5% prefiere un cambio de Gobierno, frente al 33,8% que opta por la continuidad. Otro 8,7% no definió su postura.

Los resultados muestran una diferencia de 23,7 puntos porcentuales entre quienes desean un cambio y quienes prefieren que continúe la actual administración. Sin embargo, esa preferencia no se traduce automáticamente en el respaldo a un candidato opositor en particular.

MILEI PRIMERO, KICILLOF SEGUNDO

En el escenario de primera vuelta evaluado por la consultora, Milei obtiene el 27,1% de las preferencias, mientras que el gobernador bonaerense Axel Kicillof alcanza el 16,5%.

En tercer lugar aparece un eventual candidato vinculado a Cristina Fernández de Kirchner, con el 12,1%. La medición presenta a Kicillof y a esa alternativa por separado.

El resto de los dirigentes y opciones relevados se distribuye de la siguiente manera:

  • Patricia Bullrich: 8,5%.
  • Myriam Bregman: 7,3%.
  • Candidato del Peronismo Federal: 3,5%.
  • Miguel Ángel Pichetto: 0,9%.

Además, otras alternativas reúnen el 6,2%, el voto en blanco alcanza el 3,5% y el 14,4% de los encuestados todavía no sabe a quién votaría.

La distancia entre Milei y Kicillof en esta medición es de 10,6 puntos porcentuales. No obstante, el nivel de indecisión y el tiempo que resta hasta las elecciones dejan un escenario abierto a cambios.

BALOTAJE: UNA DIFERENCIA DE APENAS 2,4 PUNTOS

Uno de los datos más relevantes aparece en la hipótesis de una segunda vuelta entre Milei y Kicillof.

En ese escenario, el Presidente obtiene el 43% de la intención de voto, frente al 40,6% del gobernador bonaerense. El voto en blanco o nulo representa el 8,6%, mientras que el 7,8% permanece indeciso.

La diferencia de 2,4 puntos porcentuales se encuentra dentro del margen de error general de 2,9 puntos informado por la consultora. Por ese motivo, los resultados son compatibles con un escenario de paridad estadística, aunque no permiten afirmar que exista un empate exacto.

La encuesta también plantea una segunda hipótesis, entre Bullrich y Kicillof. En ese caso, la dirigente obtiene el 47,3%, frente al 40,1% del gobernador bonaerense. El voto en blanco o nulo alcanza el 5,7% y los indecisos, el 6,9%.

EL DATO POLÍTICO: EL DESEO DE CAMBIO NO TIENE UN ÚNICO DESTINATARIO

La lectura central del relevamiento está en la diferencia entre la preferencia sobre la continuidad del Gobierno y la intención de voto individual.

Milei conserva el primer lugar en el escenario de primera vuelta medido por CB Global Data. Sin embargo, el 57,5% que manifiesta querer un cambio constituye una señal de descontento o de búsqueda de una alternativa entre una parte importante de la población, aunque la encuesta no permite establecer por sí sola las razones de esa preferencia.

El desafío para el oficialismo será determinar si logra convertir su posición electoral en respaldo suficiente para buscar la reelección. Para la oposición, en tanto, el interrogante será si consigue articular una alternativa capaz de reunir a quienes desean un cambio, pero que hoy aparecen distribuidos entre distintos dirigentes y opciones.

Los datos corresponden a una medición puntual y no constituyen una proyección definitiva del resultado de 2027. Con la campaña todavía distante, la evolución de la economía, la evaluación de la gestión y la capacidad de los espacios políticos para construir acuerdos serán variables importantes en el escenario electoral.