
El secretario de Obras y Servicios Públicos explicó que la construcción se paralizó por la interrupción de los fondos nacionales y confirmó que el municipio analiza reducir el proyecto para abaratar costos. La oposición reclama explicaciones sobre el estado de la obra y los materiales.
La terminal de ómnibus inconclusa de San Antonio Oeste volvió al centro de la discusión política luego de que el secretario de Obras y Servicios Públicos municipal, Cristian Berbel, brindara explicaciones sobre la paralización de los trabajos, el estado de los materiales y las alternativas para retomar la construcción.
En declaraciones radiales, el funcionario afirmó que los materiales vinculados a la obra fueron inventariados y permanecen bajo resguardo de la empresa contratista. Además, anticipó que el municipio busca reformular el proyecto para reducir los costos y avanzar, durante 2027, con una nueva licitación, siempre que se consiga el financiamiento necesario.
UNA OBRA PARALIZADA DESDE 2023
Según detalló Berbel, el proceso administrativo comenzó en 2021, el contrato se firmó en noviembre de 2022 y los trabajos se iniciaron a principios de 2023. La construcción alcanzó aproximadamente un 20% de avance, concentrado principalmente en las fundaciones.
El funcionario atribuyó la interrupción a la falta de continuidad de los fondos nacionales destinados al proyecto. Ante la incertidumbre sobre la disponibilidad de recursos, el municipio resolvió suspender los trabajos con intervención del área legal.
La paralización dejó una infraestructura inconclusa y abrió interrogantes sobre su conservación, el destino de los elementos adquiridos y las condiciones necesarias para reanudar la obra.
ROBOS Y VANDALISMO EN EL PREDIO
Berbel señaló que, durante los primeros meses posteriores a la suspensión, el predio permaneció cerrado e iluminado y contó con personal de vigilancia nocturna. Sin embargo, afirmó que se produjeron robos, incluso durante la tarde, y que se realizaron las denuncias correspondientes.
Con el paso del tiempo, según su relato, desaparecieron partes del cerramiento perimetral, elementos de iluminación y un transformador eléctrico instalado por EdERSA para abastecer de energía a la futura terminal.
El funcionario explicó que sostener una vigilancia permanente representaba un costo elevado para el municipio y que, finalmente, se retiraron los serenos. La situación dejó el predio más expuesto a nuevos hechos de robo y vandalismo.
BERBEL RESPONDIÓ POR LOS MATERIALES
Uno de los puntos centrales de la controversia es el destino de los materiales que quedaron vinculados a la obra. Frente a los cuestionamientos del bloque de Compromiso Ciudadano, Berbel sostuvo que los elementos fueron inventariados junto con la empresa contratista y que existe documentación que respalda su registro y resguardo.
El secretario indicó que los materiales están registrados en el expediente de la obra, el libro de órdenes de servicio y las notas de pedido. También afirmó que la documentación correspondiente cuenta con su firma y la del inspector, de acuerdo con las funciones que desempeñaban durante esa etapa.
La oposición impulsó un pedido de interpelación para que el funcionario explique la situación de la construcción y los bienes asociados al proyecto. Berbel, por su parte, cuestionó el procedimiento utilizado para solicitar información y sostuvo que los pedidos deben canalizarse por las vías formales establecidas en la Carta Orgánica municipal.
El planteo político mantiene abierta la discusión sobre la obra, mientras se esperan precisiones institucionales sobre su estado y las medidas adoptadas para resguardar los materiales.
UN PROYECTO MÁS ECONÓMICO PARA INTENTAR TERMINARLA
De cara a una posible reactivación, el municipio analiza modificar el diseño original para reducir la superficie y simplificar la estructura. Según explicó Berbel, el proyecto contemplaba alrededor de 100 metros cuadrados, con doble altura y dos niveles.
El funcionario estimó que completar la construcción con los costos actuales podría representar una inversión difícil de afrontar con recursos municipales. Por ese motivo, el área evalúa una alternativa más acotada que permita contar con una terminal funcional sin sostener el presupuesto del diseño inicial.
Entre las posibilidades mencionadas aparece la gestión de financiamiento ante el Consejo Federal de Inversiones (CFI). Sin embargo, todavía no hay confirmación de los recursos necesarios ni de una fecha concreta para el reinicio de los trabajos.
La intención oficial es avanzar durante 2027 con una nueva licitación, aunque el cumplimiento de ese objetivo dependerá de la reformulación del proyecto y de la obtención del financiamiento.
UNA OBRA PENDIENTE Y CON INTERROGANTES ABIERTOS
La terminal está ubicada a unos 150 metros del acceso a Las Grutas, en las inmediaciones de la rotonda que conecta con la localidad. Su emplazamiento es considerado estratégico para el movimiento de pasajeros entre San Antonio Oeste, Las Grutas y el sector portuario.
No obstante, la obra continúa inconclusa y enfrenta dos desafíos centrales: conseguir los recursos para finalizarla y dar respuesta a los cuestionamientos sobre el estado del predio y los materiales.
Mientras el municipio proyecta una nueva etapa para 2027, la discusión política sigue abierta y la reactivación dependerá de decisiones administrativas y financieras que todavía deben concretarse.