
El Valle Medio de Río Negro continúa consolidándose como una región agrícola de alto valor, gracias a la expansión de tierras bajo riego. Proyectos como Negro Muerto, Margen Norte y Guardia Mitre han sido motor de diversificación de cultivos.
La provincia contabiliza decenas de miles de hectáreas que se han transformado de secano a regadío, lo cual ha permitido aumentar la producción de maíz, alfalfa, hortalizas (como cebolla, zapallo) y el crecimiento de cultivos bajo cubierta. Estas actividades no solo generan valor agregado, sino que también mejoran la sustentabilidad y reducen la vulnerabilidad ante sequías. Las autoridades subrayan que para mantener esta senda se requiere seguir invirtiendo en infraestructura pluvial, sistemas de bombeo, capacitación técnica y acceso a financiamiento para productores locales.