
La Justicia de Río Negro condenó este miércoles a nueve años de prisión efectiva a un hombre que reconoció haber abusado sexualmente de tres mujeres en Choele Choel, dos de ellas menores de edad al momento de los hechos.
La pena fue acordada mediante un juicio abreviado, luego de que el acusado admitiera su responsabilidad y aceptara los cargos formulados por el Ministerio Público Fiscal.La sentencia también dispone su incorporación al Registro Provincial de Condenados por Delitos contra la Integridad Sexual (ReProCoInS).
El caso expone una serie de hechos de extrema gravedad que, según la acusación aceptada por el propio condenado, se extendieron durante años y tuvieron como denominador común el aprovechamiento de relaciones de confianza, cercanía y vínculos familiares para cometer los abusos.
Durante la audiencia se informó que el hombre abusó sexualmente de quien era su cuñada desde que la víctima era menor de edad hasta los 20 años. Además, reconoció haber abusado de una mujer de 28 años y de una niña de 12 años que mantenía una relación de amistad con su hija.
Las representantes de la Fiscalía señalaron que el imputado se valió de los lazos familiares y de la cotidianeidad compartida con las víctimas para concretar los ataques. Lejos de tratarse de hechos aislados, la investigación permitió reconstruir conductas reiteradas que se desarrollaron en ámbitos donde las víctimas debían encontrar protección y contención.
La gravedad de los delitos quedó reflejada en la calificación legal aceptada por el condenado: abuso sexual con acceso carnal, exhibiciones obscenas, abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la convivencia y abuso sexual simple. Todos los hechos fueron considerados además bajo el marco de protección de la Ley 26.485 de protección integral contra la violencia hacia las mujeres y la Ley 26.061 de protección integral de niñas, niños y adolescentes.
La Fiscalía llegó a esta instancia con una importante cantidad de pruebas reunidas a lo largo de la investigación. Entre ellas se incorporaron denuncias, entrevistas a familiares, informes psicológicos, declaraciones obtenidas mediante Cámara Gesell, pericias forenses sobre dispositivos electrónicos y actuaciones de organismos especializados en la protección de víctimas.La aceptación de los cargos por parte del acusado se produjo frente a un sólido cuadro probatorio y con el aval de las víctimas, evitando así que debieran atravesar un juicio oral y volver a relatar los episodios de violencia sufridos.
Tras un cuarto intermedio, el Tribunal homologó el acuerdo alcanzado entre las partes y dispuso el cumplimiento inmediato de la condena.
La sentencia representa un paso importante en la búsqueda de justicia para las víctimas y vuelve a poner en evidencia una realidad especialmente dolorosa: muchos de los abusos sexuales ocurren en entornos de confianza, donde quienes deberían cuidar y proteger terminan utilizando esa cercanía para vulnerar derechos y causar daños que dejan profundas secuelas en las personas afectadas.