La movilización vecinal dio resultado: anuncian un Centro de Atención Primaria para el barrio Las Bardas

El anuncio realizado por el gobernador Alberto Weretilneck sobre la construcción de un nuevo Centro de Atención Primaria (CAT) para el barrio Las Bardas no puede entenderse sin el proceso de organización que llevaron adelante los propios vecinos durante los últimos meses.

La obra, presentada en el marco de los festejos por el aniversario de Choele Choel, llega después de una sostenida autoconvocatoria de los habitantes del barrio, quienes impulsaron una campaña de recolección de firmas para visibilizar la necesidad de contar con un edificio sanitario propio.

Durante ese proceso, el reclamo también encontró respaldo institucional en el concejal Darío Castro, quien acompañó la iniciativa vecinal, promovió el pedido y respaldó públicamente la necesidad de fortalecer la atención primaria en uno de los barrios con mayor crecimiento de la ciudad.

La persistencia de los vecinos terminó dando resultados. El gobernador confirmó que la Provincia construirá un nuevo Centro de Atención Primaria que reemplazará el espacio donde actualmente funciona el servicio de salud en instalaciones provisorias.

La directora del Hospital de Choele Choel, Betania Maureira, celebró la noticia y destacó que fortalecer el primer nivel de atención significa mejorar la capacidad de respuesta del sistema sanitario, recordando que entre el 80 y el 85 % de las consultas médicas pueden resolverse en los centros de salud barriales.

El futuro edificio contará con consultorios, enfermería, depósitos y espacios adecuados para brindar una atención más accesible y de mayor calidad a cientos de familias del barrio Las Bardas.

Más allá del anuncio oficial, la noticia también deja una enseñanza sobre el valor de la participación ciudadana. La organización de los vecinos, la campaña de firmas y el acompañamiento de representantes locales lograron instalar el reclamo en la agenda pública hasta obtener una respuesta concreta.

En tiempos donde muchas demandas quedan relegadas, el caso de Las Bardas demuestra que la participación comunitaria y el trabajo conjunto entre vecinos e instituciones pueden convertirse en un motor para impulsar políticas públicas que mejoren la calidad de vida de toda una comunidad.