La Corte Suprema de Justicia de la Nación dio un paso significativo en el sistema judicial argentino al aprobar un nuevo proyecto de reglamento para los concursos de jueces, con el objetivo de reducir la discrecionalidad y fortalecer los criterios de mérito e idoneidad.
La iniciativa fue formalizada mediante una Acordada firmada por los ministros Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, y será enviada al Consejo de la Magistratura para su tratamiento. El presidente del máximo tribunal, Horacio Rosatti, no participó de la firma.
Más mérito, menos discrecionalidad
El nuevo reglamento apunta a priorizar el rendimiento académico y los antecedentes profesionales reales por sobre los recorridos burocráticos dentro del Poder Judicial. Según la Corte, el objetivo central es “garantizar que el mérito y la idoneidad sean el vector determinante” en la selección de magistrados.
Uno de los cambios más relevantes se da en las cuestionadas entrevistas personales, que históricamente han tenido un peso determinante en los concursos. Con la reforma:
- Se reduce su puntaje a un máximo de 20 puntos
- Serán públicas, audiovisuales y abiertas a la ciudadanía
- Tendrán reglas más claras y previsibles
Nuevos tipos de concursos y evaluación
El proyecto establece dos modalidades:
- Concursos anticipados (como regla): planificados anualmente y con un máximo de 8 cargos
- Concursos especiales (como excepción): simples (1 cargo) o múltiples (hasta 9)
Además, se propone una digitalización completa del proceso de inscripción y un sistema que garantice el anonimato en los exámenes.
La evaluación se dividirá en:
- Prueba general: 120 preguntas de opción múltiple, con corrección automatizada
- Prueba específica: análisis jurídico y resolución de casos prácticos
- Evaluación de antecedentes: con criterios más objetivos
Solo los seis mejores promedios accederán a la entrevista personal, tras lo cual se elaborará el orden de mérito definitivo.
Mensaje institucional
En la Acordada, la Corte recuerda su rol como “cabeza del Poder Judicial”, en lo que fue interpretado como un mensaje directo al Consejo de la Magistratura, encargado de llevar adelante los concursos.
El texto señala la necesidad de corregir “disfuncionalidades sistémicas” y mejorar la transparencia del proceso, en un contexto donde existen múltiples vacantes judiciales sin cubrir.
Concursos bajo la lupa
Mientras se debate la posible implementación del nuevo reglamento, en el ámbito judicial ya se observan con atención concursos en curso, especialmente aquellos destinados a cubrir vacantes en la Cámara Federal de Casación Penal.
Algunos de estos procesos han generado controversia por los antecedentes de ciertos candidatos y el impacto de sus fallos en causas de alto perfil político, lo que vuelve a poner en discusión la necesidad de mecanismos más transparentes y objetivos.
Lo que viene
La aprobación definitiva dependerá ahora del Consejo de la Magistratura. En caso de avanzar, también deberá definirse si las nuevas reglas se aplicarán a concursos ya iniciados o únicamente a los futuros.
Con esta iniciativa, la Corte busca reconfigurar uno de los procesos más sensibles del sistema judicial, en un intento por reforzar la confianza pública y garantizar una justicia basada en el mérito.