
CHOELE CHOEL. Juntos Somos Río Negro renovó el sábado su Asamblea Provincial en un encuentro realizado en Choele Choel que dejó una imagen llamativa: una marcada presencia de funcionarios en ejercicio y una escasa participación de la militancia partidaria.
Si bien el oficialismo destacó la renovación de autoridades y el fortalecimiento institucional del espacio, el desarrollo de la jornada evidenció un formato más orientado a la conducción política y administrativa que a una convocatoria amplia de afiliados y referentes territoriales.
Según informó el partido, participaron 55 asambleístas provenientes de distintos puntos de la provincia. La apertura estuvo encabezada por el presidente de JSRN, Rodrigo Buteler; el vicepresidente Marcos Castro; los secretarios Natalia Almonacid y Agustín Ríos; el presidente de la Asamblea, Facundo López; y el intendente anfitrión, Diego Ramello. A ellos se sumaron intendentes, legisladores y otros funcionarios provinciales y municipales que integran la estructura de gobierno del oficialismo.
La Asamblea ratificó a Facundo López como presidente, acompañado por la intendenta de Sierra Grande, Roxana Fernández, en la vicepresidencia, y el intendente de El Bolsón, Bruno Pogliano, como secretario. Además, delegó en la Mesa Ejecutiva Provincial la facultad de definir la política de alianzas de cara a los próximos procesos electorales, con la mirada puesta en la elección de convencionales constituyentes del 1 de noviembre en San Carlos de Bariloche.
Sin embargo, más allá de las definiciones formales, uno de los aspectos que dejó la reunión fue la limitada presencia de militantes de base, en contraste con la importante concurrencia de quienes hoy ocupan cargos ejecutivos o legislativos. La escena alimentó interrogantes sobre el grado de movilización partidaria y el vínculo entre la conducción de Juntos y su estructura territorial.
Durante el encuentro, Buteler sostuvo que el objetivo es consolidar el trabajo político mediante las 33 mesas locales y avanzar en la creación de un instituto de formación para dirigentes. También reivindicó la gestión del gobernador Alberto Weretilneck y afirmó que el oficialismo atraviesa una nueva etapa de consolidación.
No obstante, la fotografía política que dejó la Asamblea abre otra lectura: la de un partido cuya actividad continúa apoyándose principalmente en quienes hoy integran el Estado provincial y los gobiernos municipales, mientras la participación de la militancia aparece con menor protagonismo.
En un contexto de reconfiguración del escenario político rionegrino y de crecimiento de nuevas fuerzas opositoras, el desafío para Juntos Somos Río Negro no será únicamente sostener su estructura institucional, sino también recuperar capacidad de convocatoria y fortalecer la participación de su base política más allá de la presencia de funcionarios.