
La situación en Lamarque volvió a encender alarmas luego de que la familia de Darío Farías denunciara presuntas amenazas durante la noche en las inmediaciones de su vivienda, en medio de la investigación por la muerte del joven ciclista.
La denuncia formal ya fue presentada ante la unidad policial local y la Fiscalía tomó intervención inmediata, incorporando los nuevos hechos al expediente judicial que sigue generando fuerte conmoción en la comunidad.
Sin embargo, el episodio también volvió a exponer críticas hacia la gestión municipal encabezada por Sergio Hernández, cuestionada por vecinos y sectores sociales por la falta de respuestas políticas y contención institucional frente al clima de tensión que atraviesa la localidad desde el fallecimiento de Farías.
Familiares y allegados habían advertido previamente en redes sociales sobre movimientos sospechosos y situaciones intimidatorias ocurridas cerca del domicilio, planteando preocupación por la seguridad de quienes reclaman justicia.
Mientras la Fiscalía analiza posibles medidas de protección y acompañamiento, en la comunidad crece el malestar por la sensación de inseguridad y la ausencia de un mensaje político fuerte que aporte tranquilidad en uno de los momentos más delicados que vive la ciudad.
Distintos vecinos sostienen que Lamarque atraviesa una crisis social marcada por el miedo, la incertidumbre y la falta de conducción institucional ante hechos de alta sensibilidad pública.
En paralelo, desde la Policía solicitaron colaboración a cualquier persona que pueda aportar información sobre los episodios denunciados, mientras continúan las medidas preventivas para resguardar a la familia del joven ciclista.