ECOFERIA: el proyecto del CENS 14 de Choele Choel que impulsa el emprendedurismo, la autoestima y el sentido de pertenencia

La comunidad educativa del CENS 14 de Choele Choel continúa consolidando una propuesta institucional que combina educación, creatividad, herramientas económicas y construcción colectiva. Se trata de “ECOFERIA”, un proyecto que nació hace tres años y que hoy se transformó en un verdadero espacio de formación y acompañamiento para estudiantes adultos que buscan fortalecer o iniciar sus propios emprendimientos.

La iniciativa está impulsada por los docentes Jonatan Sieber, María Gil y Candela Migone, quienes junto a preceptores y estudiantes fueron dándole forma a una experiencia educativa innovadora que busca mucho más que enseñar contenidos tradicionales: apunta a generar autonomía, fortalecer la autoestima y brindar herramientas concretas para la vida cotidiana y laboral.

Candela Migone explicó que el proyecto tiene como eje central acompañar a los estudiantes emprendedores y también incentivar a quienes aún no se animan a dar el paso.

“Es un proyecto institucional que se llama ECOFERIA y la idea principal es que los estudiantes que tienen emprendimientos puedan participar y encontrar herramientas para llevarlos a cabo. Así mismo, muchos estudiantes quieren emprender y la idea es impulsarlos a crecer, entender el manejo de ingresos, flujos de caja, cómo invertir el dinero y cómo organizar un emprendimiento”, expresó.

Migone destacó además que el proyecto tiene un fuerte componente humano y social.

“Es una escuela para adultos y entendemos que esto es para ellos y para su economía. También vemos cómo se eleva la autoestima y el sentido de pertenencia. Ellos empiezan a entender qué pueden ofrecer en función de las necesidades de la comunidad y aprenden habilidades sociales a partir de las experiencias de otros”, señaló.

Uno de los aspectos más destacados del proyecto fue la incorporación del espacio “Mate Emprendedor”, una propuesta que permitió generar encuentros de intercambio con emprendedores locales que compartieron sus historias personales, sus fracasos y sus aprendizajes.

Jonatan Sieber, profesor de Psicología y también emprendedor, contó cómo surgió la idea.

“Mate Emprendedor fue una idea fantástica que acompaña el proyecto en el mismo sentido que Café Emprendedor. Se me ocurrió invitar emprendedores que cuenten cómo nacieron, cómo fueron creando a prueba y error sus emprendimientos y cómo atravesaron el fracaso para empezar a trabajar desde ahí las fortalezas personales y del emprendimiento”, explicó.

Sieber destacó que muchas veces detrás de un emprendimiento existe una historia de esfuerzo, frustración y superación que sirve de inspiración para otros estudiantes.

“Invitamos a Marlen Dorigoni, Eli Gali y Alexis Moyano. Los estudiantes se encontraron con historias reales, con personas que tuvieron altibajos y fracasaron muchas veces antes de crecer. Entendieron que emprender no es magia, son procesos. Y ahí muchos dijeron: ‘yo también puedo’”, afirmó.

El docente remarcó que el espacio del mate tuvo como finalidad generar escucha, cercanía y construcción colectiva.

“Mate Emprendedor nació como un espacio de intercambio y escucha. Compartir el mate y escuchar a otros. Porque nos construimos con otros”, sostuvo.

Por su parte, María Gil recordó que ECOFERIA comenzó inicialmente trabajando con materiales reciclables, pero con el tiempo fue ampliando su mirada hacia el universo emprendedor y la economía social.

“Esta propuesta nace hace tres años y fue transformándose para ser lo que es hoy. Sigue creciendo y reescribiéndose sobre la marcha. Empezamos trabajando con reciclables y después entendimos que la mayoría de nuestros estudiantes tenía o pensaba en tener un emprendimiento”, contó.

La docente explicó que el objetivo fue acompañar a los estudiantes en aspectos concretos como aprender a mostrar sus productos, manejar herramientas financieras y reinvertir ingresos.

“Muchos estudiantes se sumaron y también los preceptores aportaron ideas y contenidos. Hoy podemos decir que este proyecto es una construcción colectiva”, expresó.

Uno de los puntos que más surgió en los encuentros fue el miedo a emprender. Allí, según explicó Candela Migone, comenzaron a trabajar sobre la importancia de animarse y apoyarse mutuamente.

“Lo que más salió de las charlas fue el miedo a emprender. Trabajamos sobre cómo encontrar una salida, animarse, apoyarse con otros, superarse, tener constancia y buscar soluciones para crecer”, indicó.

El impacto del proyecto también comenzó a verse dentro de la propia institución. María Gil relató que muchos estudiantes descubrieron que sus propios compañeros tenían emprendimientos y no lo sabían.

“Nos encontramos con estudiantes que hacen panificaciones, trabajan con manicure, venden productos de catálogo, cortan el pelo, lavan autos, son albañiles o hacen costura. Y podría seguir”, comentó.

A partir de allí, surgió otra iniciativa: utilizar las redes sociales institucionales para visibilizar y promocionar los emprendimientos de los estudiantes.

“Muchos tenían sus emprendimientos pero ni siquiera tenían una marca o un nombre. La idea es ayudarlos a enfocarse en cómo difundir su negocio y a qué objetivos quieren llegar”, explicó Gil.

Los docentes adelantaron además que el próximo 10 de junio se realizará una feria piloto y que posteriormente, durante la semana aniversario de Choele Choel, se desarrollará una ECOFERIA abierta a toda la comunidad.

“La idea es que puedan mostrar lo que hacen, vender sus productos y también pensar en vender en redes”, señaló Candela Migone.

Desde el aspecto pedagógico, los docentes remarcan que el proyecto atraviesa múltiples áreas educativas.

“Se trabaja con matemática, estadística, psicología, recursos humanos y relaciones públicas. Los estudiantes aprenden sobre entradas y salidas de dinero, cómo relacionarse con clientes y cómo mejorar un servicio”, explicó María Gil.

Jonatan Sieber sostuvo que el emprendedurismo también tiene una dimensión profundamente educativa y ciudadana.

“Uno de los propósitos de la educación secundaria es formar ciudadanos conscientes de sus derechos y responsabilidades. Entender cómo funciona un crédito, qué significa reinvertir ganancias o cómo brindar un mejor servicio también es educación”, afirmó.

Y concluyó:

“Creemos que emprender dentro de la educación tiene un enorme valor pedagógico porque ahí aparecen la creatividad, el pensamiento crítico, el trabajo en grupo y la capacidad de responder a las necesidades de la sociedad. Cuando un emprendedor crece, gana él y también gana la comunidad”.