La Dra. Ariadna Castaldo: de la salud pública en Choele Choel al perfeccionamiento en medicina integral y bienestar femenino

Con una sólida trayectoria iniciada en el hospital local, la tocoginecóloga compartió con la revista CARAS su visión sobre el acompañamiento a las mujeres en las distintas etapas de la vida, combinando ciencia, escucha activa y un firme rechazo a los tratamientos estereotipados.

La vocación por la medicina de la Dra. Ariadna Verónica Castaldo estuvo marcada desde su infancia por el entorno familiar: es hija de un médico de pueblo —de aquellos que visitaban a sus pacientes en sus casas y conversaban mate de por medio— y de una madre psicóloga que le enseñó que no toda dolencia pasa únicamente por el cuerpo físico.

Castaldo estudió Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), donde fue madre por primera vez. En 2003, tras el nacimiento de su segundo hijo, inició la especialidad en Tocoginecología en Entre Ríos. Años más tarde, en 2016, llegó a la localidad de Choele Choel junto a sus cuatro hijos buscando combinar el ejercicio profesional con un entorno natural adecuado para la crianza.

La experiencia en la salud pública y el giro profesional

Durante sus primeros años en la zona, dedicados a la atención pública en el hospital local, la médica comenzó a registrar diversas sintomatologías ligadas al desgaste corporal y emocional. Entre las consultas más frecuentes aparecían la angustia frente a los cambios corporales luego de los 40 años, la incontinencia, las alteraciones en la vida sexual y la insatisfacción con la propia imagen genital, junto con un malestar sintético que se repetía en las pacientes: “Cansancio, ya no soy yo, no sé qué me pasa”.

Para dar respuesta a estas demandas, la profesional profundizó su formación académica obteniendo un Máster en Medicina Regenerativa y Funcional, un Diplomado en Medicina Estética y especializaciones en ginecología regenerativa, climaterio y medicina ortomolecular.

Una mirada integral y personalizada

En el espacio dedicado por la revista CARAS (CARAS Like), Castaldo remarcó que su abordaje parte de comprender lo que significa ser mujer en el contexto actual y diferenciar cuando un cuadro requiere una solución centrada en la calidad de vida y no necesariamente la sobrepatologización de un proceso biológico.

Asimismo, enfatizó su posición ética frente a la práctica médica moderna: evitar esquemas rígidos o tratamientos vacíos que respondan a mandatos estéticos externos, priorizando en cambio el diseño de planes personalizados basados en evidencia científica, empatía y acompañamiento físico y emocional.