Cinco fuerzas competirán juntas el 1° de noviembre por la elección de convencionales que tendrán a su cargo la reforma de la Carta Orgánica Municipal. El acuerdo reúne a La Libertad Avanza, PRO, CREO, Bariloche Unidos y MAD y puede convertirse en una señal política de cara a la construcción provincial de 2027.
San Carlos de Bariloche vuelve a convertirse en un escenario clave de la política rionegrina.
La Libertad Avanza, el PRO, CREO, Bariloche Unidos y el Movimiento de Apertura Democrática (MAD) formalizaron una alianza electoral para competir en las elecciones del próximo 1° de noviembre, cuando los vecinos deberán elegir a los convencionales encargados de revisar y reformar la Carta Orgánica Municipal.
El acuerdo fue formalizado con la firma del acta constitutiva de la alianza y representa uno de los primeros movimientos concretos de construcción conjunta entre sectores que buscan conformar una alternativa política más amplia en Río Negro.
La elección tendrá características particulares: se elegirán 15 convencionales titulares y 15 suplentes, quienes tendrán la responsabilidad de discutir una reforma integral de la Carta Orgánica de Bariloche. La distribución de los cargos se realizará mediante el sistema proporcional D’Hondt, con un piso del 5% de los votos válidos.
Desde el nuevo frente destacaron que la elección constituye una oportunidad para discutir “qué Bariloche queremos y qué instituciones necesitamos para los próximos años”, planteando la necesidad de modernizar el funcionamiento institucional de la ciudad.
Una alianza que excede la Carta Orgánica
Aunque formalmente la alianza fue constituida para una elección de convencionales, el movimiento tiene una lectura política que excede ampliamente la reforma institucional.
La conformación reúne a La Libertad Avanza y al PRO, dos espacios que ya vienen explorando diferentes formas de coordinación política, pero incorpora además a CREO, el partido que conduce políticamente el diputado nacional Aníbal Tortoriello.
La presencia de CREO adquiere particular relevancia dentro del escenario rionegrino.
Tortoriello viene planteando la necesidad de construir una alternativa amplia capaz de disputar el poder provincial en 2027. Su incorporación al universo libertario y la participación de su partido en esta alianza permiten observar que el espacio empieza a experimentar, en el territorio, una fórmula de convivencia entre la identidad partidaria de LLA y estructuras políticas que provienen de otros sectores opositores.
En Bariloche, esa fórmula se traduce en una alianza de cinco fuerzas.
Bariloche como laboratorio político
La elección del 1° de noviembre puede transformarse en una primera prueba electoral para esta construcción.
El acuerdo llega en un momento en el que los distintos sectores libertarios de Río Negro discuten cómo debe organizarse el espacio y qué lugar tendrán dirigentes y partidos aliados en la estrategia hacia 2027.
En ese sentido, Bariloche aparece como un verdadero laboratorio político.
Si la alianza consigue una buena elección, podrá mostrar que la unidad entre LLA, PRO y CREO no solamente es posible desde lo institucional, sino también competitiva desde lo electoral.
Si el resultado es adverso, en cambio, podrían reaparecer las discusiones internas sobre conducción, identidad y estrategia.
Una elección que definirá las reglas de Bariloche
La reforma de la Carta Orgánica no es un tema menor.
El documento constituye el marco jurídico fundamental de la ciudad y establece las reglas de funcionamiento de sus instituciones, la organización municipal y distintos aspectos vinculados con su autonomía.
Los 15 convencionales que resulten electos tendrán, por lo tanto, una responsabilidad institucional de largo plazo.
La convocatoria fue acordada por unanimidad por el Concejo Municipal luego de un proceso de debate entre los distintos bloques. Finalmente, se estableció el 1° de noviembre como fecha para que los ciudadanos elijan a los representantes que llevarán adelante la actualización de la Carta Orgánica.
La discusión institucional se convierte así en una oportunidad para que cada espacio político presente su propia visión de ciudad.
La unidad como mensaje político
El principal mensaje que deja el acuerdo es que los espacios opositores comenzaron a entender que la fragmentación puede ser un problema electoral.
LLA aporta la identidad libertaria y el vínculo con el Gobierno nacional.
El PRO aporta estructura y experiencia política.
CREO incorpora el peso territorial y electoral del espacio de Tortoriello.
Bariloche Unidos y MAD completan una construcción que busca ampliar la representación más allá de los partidos principales.
La pregunta será si esa diversidad puede transformarse en una identidad común.
Porque una alianza electoral puede firmarse en un acta, pero una coalición política necesita algo más: objetivos compartidos, reglas de convivencia y una estrategia común.
Una señal hacia 2027
La elección de noviembre tendrá una importancia concreta para Bariloche, pero también puede convertirse en una señal para toda la provincia.
El interrogante que comienza a instalarse es si esta experiencia podrá replicarse en otros municipios y, eventualmente, convertirse en la base de un armado provincial para 2027.
La alianza no define todavía candidaturas provinciales ni resuelve las discusiones internas que atraviesan al espacio libertario.
Pero sí marca un camino posible:
LLA como eje, pero con capacidad de incorporar al PRO, CREO y otras fuerzas para construir una mayoría electoral.
En ese escenario, la participación de CREO vuelve a poner en valor el papel de Tortoriello dentro del tablero.
El desafío será que las diferencias entre los distintos sectores no terminen convirtiendo la unidad en una nueva interna.
Por ahora, Bariloche será la primera prueba.
El 1° de noviembre, los vecinos no solamente elegirán a quienes tendrán la responsabilidad de discutir las nuevas reglas institucionales de la ciudad.
También podrían estar dando una primera señal sobre qué tan viable es la construcción política que distintos sectores opositores imaginan para Río Negro en 2027.