
El expresidente confirmó ante la mesa ejecutiva del PRO que mantuvo una conversación con la secretaria general de la Presidencia. A partir de ese contacto, decidió avanzar en un primer intento para recomponer el vínculo con el Gobierno, aunque aclaró que mantiene sus reservas.
13 de agosto de 2026
Mauricio Macri decidió habilitar una nueva instancia de diálogo entre el PRO y el Gobierno nacional, luego de mantener una conversación con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
El expresidente y titular del PRO comunicó la decisión a los integrantes de la mesa ejecutiva del partido y pidió a Cristian Ritondo y Fernando de Andreis que participen de una reunión con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y otros referentes de la conducción política de la Casa Rosada.
El objetivo será iniciar un acercamiento entre ambos espacios y avanzar en la reconstrucción de la confianza.
Según trascendió, Macri definió esta instancia como un “primer paso de acercamiento” y planteó la necesidad de “construir un marco de confianza” con el Gobierno.
Macri mantiene sus reservas
La decisión no significa, al menos por ahora, un cambio de posición respecto de la administración de Javier Milei.
Macri reconoció ante la conducción del PRO que continúa siendo “escéptico” sobre las posibilidades de alcanzar un entendimiento con el oficialismo. Sin embargo, sostuvo que durante este año es necesario “agotar todo intento de que a este gobierno le vaya bien”.
La definición refleja la posición que el expresidente viene sosteniendo: disposición a colaborar en aquellas cuestiones que considere beneficiosas para el país, pero preservando la identidad y autonomía política del PRO.
Sin acuerdo electoral por ahora
El acercamiento tampoco implica la conformación de una alianza electoral entre el PRO y La Libertad Avanza, ni supone un acuerdo de cara a las elecciones de 2027.
El PRO atraviesa desde hace meses un debate interno sobre qué relación debe mantener con el Gobierno y cuál será su estrategia para preservar una identidad propia de cara al próximo escenario electoral.
Por eso, el movimiento impulsado por Macri tiene por ahora un alcance limitado: abrir una mesa de diálogo y tratar de reconstruir la confianza.
El expresidente tampoco abandonó las críticas que viene realizando sobre distintos aspectos de la gestión libertaria. Por el contrario, su reconocimiento de que continúa siendo escéptico marca los límites de esta nueva instancia de negociación.
Un primer paso, no una reconciliación
La conversación entre Macri y Karina Milei abre una nueva etapa en el vínculo entre el PRO y la Casa Rosada, pero todavía resulta prematuro hablar de una reconciliación política.
El paso dado por el líder del PRO apunta, fundamentalmente, a evitar que las diferencias impidan cualquier posibilidad de entendimiento y a generar un canal institucional de diálogo.
Ahora, la reunión entre los dirigentes del PRO y los representantes del Gobierno será una primera prueba para determinar si este acercamiento puede transformarse en un acuerdo político más amplio o si quedará limitado a una instancia de diálogo.
Por ahora, Macri no habló de alianza: habló de confianza. Y esa confianza será el primer desafío para ambos espacios.