
El cantautor italiano radicado en Argentina falleció este miércoles en Buenos Aires, luego de permanecer dos días internado. Su voz quedó ligada para siempre a canciones como “Mi viejo” y “Para el pueblo lo que es del pueblo”.
Hay artistas que simplemente cantan y hay otros que, con sus canciones, terminan formando parte de la historia emocional de un país. Piero De Benedictis fue uno de ellos.
El cantautor falleció este miércoles a los 81 años, en Buenos Aires, después de permanecer dos días internado. Con su partida se va una de las voces más reconocibles de la canción social argentina y un artista cuya obra atravesó generaciones.
Piero llegó desde Italia, pero encontró en Argentina un lugar para construir una historia artística profundamente vinculada con nuestra cultura. Desde sus comienzos, en la década de 1960, fue construyendo un repertorio que habló de la vida cotidiana, de la familia, de las injusticias, de la esperanza y de los sueños colectivos.
“Mi viejo”, una canción que quedó en la memoria
Entre sus obras más recordadas aparece “Mi viejo”, una canción que trascendió el paso del tiempo y que quedó asociada a la relación entre padres e hijos.
Para varias generaciones, escuchar aquella melodía significó volver a una historia familiar, recordar a un padre, a un abuelo o a alguien que ya no está. Ese es quizás uno de los mayores legados de Piero: haber logrado que una canción pudiera convertirse en memoria personal para millones de personas.
También dejó una profunda huella con “Para el pueblo lo que es del pueblo”, una composición que reflejó su compromiso con la canción social y con las expresiones populares de su época.
Su trayectoria estuvo marcada por el encuentro con grandes figuras de la música argentina y latinoamericana, entre ellas Mercedes Sosa y León Gieco, y por una obra que no quedó encerrada en un género ni en una época.
Una despedida después de una vida de canciones
Piero continuaba activo. En abril de este año había realizado presentaciones en Bogotá vinculadas a La sinfonía inconclusa del mar, su obra destinada al público infantil, demostrando que su vínculo con los escenarios permanecía vigente.
Incluso pocos días antes de su muerte había compartido en sus redes sociales su emoción por escuchar su voz incorporada en “Io Vengo”, utilizada en la apertura del desfile de la colección de verano 2027 de Saint Laurent en París.
Fue una de sus últimas apariciones públicas.
Ahora queda su música.
Quedan las canciones que acompañaron amores, despedidas, reuniones familiares, momentos políticos y recuerdos de infancia. Queda una voz que supo cantar al padre, al pueblo y a una sociedad que atravesó profundas transformaciones.
Piero murió a los 81 años, pero hay voces que no se apagan cuando dejan de cantar. Se quedan en las canciones. Y algunas canciones, como las de Piero, ya forman parte de nuestra memoria.