
El vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, volvió a mover el tablero político provincial al dejar abierta la posibilidad de construir un espacio común con sectores del peronismo de cara a 2027. “Si se trata de armar un proyecto político, sí. Si es para discutir candidaturas, no”, afirmó, en medio del crecimiento político de la intendenta de General Roca, María Emilia Soria, quien ya dejó entrever su intención de competir por la gobernación.
Las declaraciones del vicegobernador no pasaron desapercibidas. En un contexto de fuerte distanciamiento con el gobernador Alberto Weretilneck y tras quedar relegado del nuevo esquema de conducción de Juntos Somos Río Negro, Pesatti comenzó a mostrarse dispuesto a dialogar con otros sectores políticos, especialmente aquellos vinculados al peronismo rionegrino, espacio del que surgió políticamente.
“Yo no voy a ir a ningún lado. Si quieren hablar conmigo, que me vengan a ver”, lanzó el presidente de la Legislatura, en una frase que muchos interpretaron como un mensaje directo hacia el sorismo. Incluso ironizó sobre la posibilidad de una foto política con María Emilia Soria en Viedma, marcando distancia pero dejando la puerta entreabierta.
El movimiento político de Pesatti ocurre además en simultáneo con otros gestos que comenzaron a leerse como señales de reconfiguración dentro del mapa provincial. Uno de los casos que más llamó la atención en el Valle Medio es el del intendente de Choele Choel, Diego Ramello.
En los últimos meses, Ramello protagonizó una serie de acercamientos políticos y gestuales hacia el entorno del vicegobernador. Hace apenas dos meses, ambos compartieron una reunión institucional en la Municipalidad de Choele Choel. Luego, el jefe comunal fue el único intendente de toda la provincia en respaldar públicamente la iniciativa impulsada por Pesatti para recuperar el proyecto ferroviario en Río Negro, una propuesta que el vicegobernador convirtió en bandera política frente al modelo extractivista y centralista que cuestiona dentro del oficialismo.
La semana pasada, además, Ramello volvió a mostrarse cercano al espacio político del presidente de la Legislatura al participar de una capacitación en Técnica Legislativa organizada por funcionarios estrechamente vinculados a Pesatti. Aunque desde el municipio no hubo declaraciones políticas explícitas, en los círculos políticos del Valle Medio los gestos comenzaron a ser observados con atención.
El escenario abre múltiples interrogantes hacia el futuro de Juntos Somos Río Negro. La reciente renovación partidaria dejó afuera a dirigentes históricos como Pesatti y también al exintendente de Bariloche, Gustavo Gennuso, quien días atrás se mostró públicamente junto a María Emilia Soria en General Roca, alimentando aún más las especulaciones sobre posibles rearmados políticos de cara a 2027.
Mientras tanto, el vicegobernador continúa tensando la relación interna con Weretilneck desde lo discursivo, especialmente por diferencias sobre el modelo de desarrollo provincial y la relación con el gobierno nacional de Javier Milei. Y aunque aún permanece dentro del gobierno provincial por su rol institucional, sus movimientos comienzan a mostrar que la discusión por el futuro político de Río Negro ya empezó.