Las noticias falsas como herramienta electoral

El avance de la inteligencia artificial generativa ha multiplicado la circulación de fake news y contenidos manipulados en redes sociales. La rapidez con la que los usuarios consumen información, muchas veces mientras realizan un simple scroll, provoca que no siempre se verifique la veracidad de una noticia antes de compartirla o asumirla como cierta.
En los últimos tiempos se han difundido imágenes y publicaciones falsas que involucraron a dirigentes políticos en situaciones inexistentes. Uno de los casos más comentados fue el de la intendenta de General Roca, María Emilia Soria, quien apareció en imágenes generadas con inteligencia artificial junto a Aníbal Tortoriello, simulando reuniones y acuerdos políticos que fueron posteriormente desmentidos. Incluso llegaron a circular fotografías donde ambos aparecían abrazados y en un clima de cercanía política que nunca existió.
Estos casos reflejan cómo la inteligencia artificial puede utilizarse para construir escenarios falsos con apariencia real, generando confusión en la opinión pública y afectando la imagen de dirigentes y espacios políticos. Por ello, el debate actual apunta a establecer mecanismos de transparencia que permitan identificar cuándo un contenido fue creado o alterado mediante IA, sin limitar la libertad de expresión.
El crecimiento de la inteligencia artificial generativa abrió un nuevo debate en el ámbito político y electoral. La posibilidad de crear imágenes, audios, videos y contenidos digitales falsos con apariencia real encendió alarmas sobre su potencial impacto en la calidad democrática y la formación de la opinión pública.
En ese contexto, el legislador César Domínguez presentó en la Legislatura provincial un proyecto para modificar la Ley O N° 2431, correspondiente al Código Electoral de Río Negro, con el objetivo de establecer reglas claras sobre el uso de inteligencia artificial durante las campañas electorales.
La iniciativa parte de una premisa central: no busca prohibir ni limitar el desarrollo de estas tecnologías, sino garantizar transparencia y evitar que sean utilizadas para engañar a los votantes.
Etiquetado obligatorio para contenidos creados con IA
Uno de los puntos principales del proyecto establece que todo contenido electoral generado o modificado sustancialmente mediante inteligencia artificial deberá ser identificado de manera clara.
La propuesta dispone que imágenes, videos, audios o piezas gráficas que aparenten ser reales deberán incluir una advertencia visible o audible indicando: “Este contenido ha sido creado y/o modificado con inteligencia artificial”.
Según el proyecto, esta medida permitirá que los ciudadanos puedan distinguir entre contenidos auténticos y aquellos producidos mediante herramientas digitales avanzadas.
Prohibición de deepfakes y manipulación electoral
La iniciativa también incorpora la prohibición de la denominada “suplantación electoral sintética”, una práctica que consiste en utilizar inteligencia artificial para simular declaraciones, conductas, apoyos políticos o hechos que nunca ocurrieron.
De aprobarse la norma, quedaría prohibida la difusión de deepfakes destinados a atribuir falsamente opiniones, renuncias, respaldos o acciones a candidatos, partidos políticos o autoridades electorales con la finalidad de influir en la decisión de los votantes.
Asimismo, el proyecto busca limitar el uso de cuentas automatizadas o bots no identificados para generar artificialmente apoyo político en redes sociales y restringe la segmentación electoral basada en datos sensibles obtenidos sin consentimiento.
Multas y eliminación rápida de contenidos engañosos
La propuesta contempla un régimen de sanciones para quienes incumplan las disposiciones establecidas.
Las penalidades podrían incluir apercibimientos públicos, intimaciones, multas económicas que van desde cincuenta hasta mil jornales mínimos, e incluso la pérdida total o parcial de los aportes públicos destinados a campañas electorales.
Además, se otorga a la Justicia Electoral la facultad de ordenar la eliminación rápida de contenidos engañosos considerados maliciosos, estableciendo un plazo máximo de 48 horas desde la recepción de la denuncia correspondiente.
Garantías para la libertad de expresión
Uno de los aspectos destacados del proyecto es la incorporación de mecanismos para resguardar la libertad de expresión y evitar posibles usos arbitrarios de la normativa.
La iniciativa excluye expresamente de las restricciones a los contenidos humorísticos, satíricos, caricaturescos o paródicos. También protege la actividad periodística y las investigaciones ciudadanas, con el objetivo de impedir que la regulación se convierta en una herramienta de censura o control de los discursos políticos.
Según sus fundamentos, la propuesta busca encontrar un equilibrio entre la innovación tecnológica y la protección de la integridad electoral, garantizando que los ciudadanos puedan acceder a información transparente y tomar decisiones libres de manipulaciones digitales durante los procesos democráticos.