La iniciativa busca impedir el uso de perros, tanto de manera individual como en jaurías, para la práctica de la caza en cualquiera de sus formas. El proyecto ingresó a la Legislatura el 20 de octubre y comenzó su tratamiento en comisión.
Un proyecto de ley que propone prohibir la utilización de perros para la práctica de la caza en todo el territorio de Río Negro ingresó formalmente a la Legislatura provincial el pasado 20 de octubre. Se trata del expediente Nº 1306/2026, que se encuentra en trámite parlamentario y plantea establecer restricciones para esta actividad, además de contemplar sanciones para quienes incumplan la normativa.
La iniciativa establece que quedará prohibida “en todo el territorio de la Provincia de Río Negro la utilización de perros, ya sea en forma individual o en jauría, para la práctica de la caza en cualquiera de sus formas”. De esta manera, la propuesta busca alcanzar las distintas modalidades de esta práctica, con especial atención al uso de jaurías para perseguir y capturar animales silvestres.
El proyecto lleva las firmas de las legisladoras Lorena María Matilde Matzen, María Magdalena Odarda y Daniela Beatriz Agostino, junto con la del legislador Daniel Rubén Belloso. En los fundamentos, los autores recuperan antecedentes legislativos relacionados con la problemática y hacen referencia a la participación de organizaciones dedicadas a la protección y defensa de los animales.
Sanciones para quienes incumplan la prohibición
Además de prohibir el uso de perros durante la actividad cinegética, el texto considera infracciones distintas conductas vinculadas con esta práctica. Entre ellas, contempla utilizar animales para cazar, entrenarlos con ese propósito o facilitarlos a otras personas para que sean empleados con el mismo fin.
En cuanto a las sanciones, la propuesta prevé la aplicación de multas y el secuestro o decomiso de armas y otros elementos utilizados en la actividad. También establece que, en situaciones de reincidencia, podrá disponerse la suspensión de la licencia de caza por un período de entre uno y tres años.
Los fundamentos de la iniciativa exponen una serie de argumentos relacionados con el bienestar animal, la protección de la fauna silvestre y la preservación del ambiente. Entre ellos, se menciona el sufrimiento al que pueden estar expuestos los perros durante las jornadas de caza, así como las consecuencias que estas prácticas pueden generar sobre los animales silvestres.
También se advierte sobre los riesgos sanitarios asociados a enfermedades zoonóticas, es decir, aquellas que pueden transmitirse entre animales y seres humanos. A esto se suman las posibles consecuencias sobre la biodiversidad y las situaciones de peligro que pueden producirse para quienes transitan por rutas y caminos donde se desarrollan estas actividades.
El pedido de las organizaciones protectoras
En este contexto, desde Patrulla Protectora difundieron un pedido público para solicitar que el proyecto avance en la Legislatura y convocaron a la comunidad a acompañar su tratamiento.
La organización cuestiona la utilización de jaurías para la caza y sostiene que esta modalidad no constituye una herramienta eficaz para controlar la población de jabalíes. Asimismo, remarca los efectos negativos que, según plantea, puede provocar sobre los animales, la salud pública y el ambiente.
El posicionamiento de las organizaciones proteccionistas se suma al debate sobre las formas de regulación de la actividad cinegética en la provincia, particularmente en lo referido al uso de perros y a las consecuencias que estas prácticas pueden tener sobre la fauna y los ecosistemas.
Cómo continúa el tratamiento legislativo
El expediente Nº 1306/2026 inició su recorrido parlamentario en la Comisión de Planificación, Asuntos Económicos y Turismo. Para continuar su tratamiento, también deberá ser analizado por las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General, y de Presupuesto y Hacienda.
A partir de su ingreso formal, la iniciativa deberá atravesar las instancias correspondientes antes de llegar a una eventual definición en el recinto. Mientras tanto, las organizaciones que impulsan la prohibición buscan sumar acompañamiento para que la propuesta sea debatida y avance en el ámbito legislativo provincial.