El Aeroclub avanza hacia la habilitación del CIAC y destaca el trabajo conjunto que lo hizo posible
El Aeroclub de Choele Choel dio un paso decisivo hacia la habilitación de su Centro de Instrucción de Aeronáutica Civil (CIAC), tras recibir la inspección de la Administración Nacional de Aviación Civil, en un proceso que marca un antes y un después para la formación de pilotos en el Valle Medio.
La jornada incluyó la evaluación de instalaciones clave como aulas, hangar, aeronave y planta de combustible, además de un recorrido integral por el aeródromo. Este avance permitirá, una vez finalizada la habilitación, que vecinos de la región puedan formarse como pilotos sin tener que emigrar a otras ciudades.
Pero detrás de este logro hay una historia de gestión, articulación y perseverancia. En diálogo con este medio, el presidente del Aeroclub, Fernando Capra, puso en valor el rol de los actores que hicieron posible destrabar un proyecto que durante años parecía inalcanzable.
“Esto arranca con el concejal Darío Castro, quien logra contactar a Rubén Juárez, alguien que tuvo un paso por Choele Choel y hoy trabaja en el sector aeronáutico. Esa gestión permitió destrabar el expediente y rehacerlo. Ahí comenzó esta odisea que antes veíamos como una utopía y hoy se convierte en realidad”, expresó.
Capra también destacó el acompañamiento del sector privado, en particular del empresario Jesús Lallana, quien además será instructor local en esta nueva etapa formativa.
En cuanto al equipo de formación, adelantó que se proyecta como jefe de instructores a Luis Peyrot, actualmente trabajando en la zona cordillerana con vuelos en helicóptero en el Cerro Catedral, lo que aportará experiencia y jerarquía al espacio.
El presidente del Aeroclub también hizo un reconocimiento especial al intendente Diego Ramello y a su equipo de trabajo: “Siempre están para dar una mano, con predisposición y acompañamiento constante. Es fundamental el trabajo mancomunado, más allá del color político. Nosotros visitamos a todos los que podían ayudarnos, y hoy vemos los resultados”.
Este avance no solo representa una mejora en la infraestructura aeronáutica local, sino también una oportunidad concreta de desarrollo para la región, abriendo puertas a la formación, al trabajo y al crecimiento económico.
A la espera de la habilitación final, que se concretaría en los próximos días, el Aeroclub se prepara para iniciar una nueva etapa: la de formar pilotos en casa, transformando un viejo anhelo en una realidad que ya empieza a tomar vuelo.