Lamarque: Hernandez, cámaras, anuncios y una seguridad que no llega

Un siniestro fatal, la muerte de un ciclista y el caso Kevin Hernández profundizan la crisis de seguridad

La localidad de Lamarque vuelve a quedar en el centro de la escena provincial, pero no por avances en seguridad, sino por hechos que exponen sus profundas falencias.

En las últimas horas, un fatal siniestro vial sacudió a la comunidad: Un vecino deportista muy querido y apreciado en la localidad de Lamarque perdió la vida tras ser atropellado por un vehículo que se dio a la fuga sin asistir a la víctima. El hecho ocurrió el viernes sobre la avenida Sarmiento al 800.

La víctima fue identificada como Darío Miguel Farías, quien tras el impacto fue trasladado de urgencia a General Roca en estado crítico. Horas después, se confirmó su fallecimiento.

El dato que agrava aún más la situación es contundente: el conductor huyó y, hasta el momento, no hay certezas públicas sobre su identificación. Una localidad en Luto.


Un sistema de cámaras bajo la lupa

Desde 2018, el Gobierno de Río Negro viene anunciando la implementación del sistema RN Emergencias 911 en Lamarque. En su inauguración, encabezada por el gobernador Alberto Weretilneck junto al intendente Sergio Hernández, se prometía un salto de calidad en la seguridad local.

El centro de monitoreo fue presentado como un sistema moderno, con cámaras fijas y domos ubicados en puntos estratégicos, acompañado por promesas de tecnología de “estándares internacionales”, botón antipánico y control de tobilleras electrónicas.

Años después, la propia Municipalidad informó recientemente que el sistema cuenta con 15 cámaras en funcionamiento y que se proyecta una ampliación.

Pero frente a este nuevo hecho fatal, la pregunta vuelve a imponerse:
¿Las cámaras registraron el atropello? ¿Se logró identificar el vehículo? ¿Se activaron los protocolos en tiempo real?


Seguridad anunciada vs. realidad

El caso de Darío Farías no es un hecho aislado. Se suma a la incertidumbre que rodea la desaparición de Kevin Hernández, a más de 50 días de haber sido visto por última vez.

La causa ahora cuenta con la intervención de los abogados Sergio Heredia y Leandro Aparicio, conocidos por haber logrado la condena en el caso de Daniel Solano. Su llegada deja en evidencia que la investigación no ha logrado avances suficientes.

En este contexto, el discurso oficial empieza a desmoronarse frente a los hechos:

  • Se prometió control y prevención
  • Se habló de monitoreo permanente
  • Se anunció tecnología de última generación

Pero la realidad muestra:

  • un ciclista muerto por un conductor prófugo
  • una desaparición sin resolver
  • y una comunidad cada vez más vulnerable

Responsabilidades políticas

La seguridad no es un relato: es una obligación del Estado.

Tanto el Gobierno Provincial como el Municipal celebraron durante años la instalación del sistema de monitoreo como un logro conjunto. Hoy, ese mismo sistema queda bajo sospecha.

Si las cámaras existen pero no previenen,
si registran pero no permiten actuar,
si están pero no resuelven,

entonces el problema no es tecnológico:
es de gestión, control y decisión política.


Una comunidad que exige respuestas

Lamarque atraviesa un momento crítico. La muerte de Darío Miguel Farías no solo enluta a una familia, sino que expone con crudeza la fragilidad del sistema de seguridad.

La sociedad empieza a hacerse preguntas incómodas:

  • ¿Dónde está el conductor que huyó?
  • ¿Qué información aportó el sistema de monitoreo?
  • ¿Quién responde por la falta de resultados?

Porque cuando los hechos graves se repiten y las respuestas no aparecen,
la seguridad deja de ser una promesa incumplida y se transforma en una deuda política.